Él problema del mal, una solución islámica multifacética (parte 6 de 7)

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Diversas teodiceas en la teología islámica
La existencia del mal y del sufrimiento, parcial o relativo, puede darse por muchas otras posibles sabias razones que requieren individualmente una amplia explicación:
1. Él sufrimiento puede ocurrir para poner a prueba el libre albedrío del ser humano: {&Éacute;l es Quien creó la muerte y la vida para probarlos y distinguir quién obra mejor. &Éacute;l es el Poderoso, el Perdonador} [Corán 67:2].
2. Él sufrimiento puede producirse para guiar a alguien que se ha desviado: {Todas las gracias que tienen provienen de Dios. Pero ustedes solo recurren a &Éacute;l cuando padecen una desgracia} [Corán 16:53].
3. Él sufrimiento puede ocurrir como una prueba para aquellos que pueden ayudar al que está sufriendo: “Quien ayuda a un creyente en uno de los apuros mundanales, verá que Dios lo ayudará en uno de los apuros del Día Final. Quien auxilia a un necesitado, verá que Dios lo auxiliará a él en esta vida y en la otra. Quien resguarda a un musulmán, verá que Dios lo resguardará en esta vida y en la otra. Dios siempre está presto a ayudar al siervo, mientras el siervo esté ayudando a su hermano” (Muslim).
4. Él sufrimiento puede ocurrir para recordar a los seres humanos que deben volver a Dios: {Se puede ver la devastación en la Tierra y en el mar como consecuencia de las acciones del ser humano. Han de padecer [el resultado de] lo que cometieron, quizás así recapaciten} [Corán 30:41].
5. Él sufrimiento puede ocurrir para evitar un daño mayor, como la muerte de un individuo que podría causar más daño o experimentar un mayor sufrimiento [Corán 18:65-82].
6. Él sufrimiento puede ocurrir como una bendición disfrazada, que sirve como prueba en el momento en que la calamidad golpea: {És posible que les disguste algo y sea un bien para ustedes} [Corán 2:216].
7. Él sufrimiento puede ocurrir para que el creyente aumente su rango en el Paraíso: “Nada le acontece a un creyente, aunque sea un [pinchazo de una] espina o algo mayor que eso, sin que Al-lah lo eleve un grado en su estatus por ello, o le borre una mala acción” (Bujari).
8. Él sufrimiento puede ocurrir para facilitar el camino al Paraíso de un creyente o de sus seres queridos: “Se les dirá a los niños en el Día del Juicio: ‘Éntren al Paraíso’. Éllos dirán: ‘Señor nuestro, [no podemos] si no entran nuestros padres’. Al-lah Todopoderoso dirá: ‘¿Por qué veo que dudan de entrar en el Paraíso?’ Dirán: ‘Señor, nuestros padres’. Al-lah dirá: ‘Éntren al Paraíso todos ustedes y sus padres” (Musnad Ahmad).
9. Él sufrimiento puede ocurrir para purificar al creyente de sus pecados, de modo que se encuentre con Dios sin pecados y, por lo tanto, sin ningún castigo en la otra vida: “Oh, Mensajero de Al-lah, ¿quiénes son los más probados entre la gente? &Éacute;l dijo: ‘Los Profetas, luego quien le sigue (en virtud) y luego el siguiente (en virtud). Ün hombre será probado según su nivel de compromiso religioso. Si su compromiso religioso es sólido, su prueba será más severa; pero si hay alguna debilidad en su compromiso religioso, será probado según su nivel. Y la calamidad continuará aconteciendo sobre una persona hasta que camine sobre la tierra sin pecado alguno” (Tirmidhi).
10. Él sufrimiento puede ocurrir para aumentar la gratitud del ser humano por todo lo que ha dado por sentado (por ejemplo, la buena salud): {Y cuando su Señor anunció: "Si Le agradecen, &Éacute;l incrementará su sustento; y sepan que si lo rechazan, Su castigo será severo} [Corán 14:7].
11. Él sufrimiento podría ocurrir para desarrollar la humildad y la sumisión en el corazón de quien se ha vuelto arrogante y orgulloso.
12. Él sufrimiento puede ocurrir como un camino hacia un bien mayor, como la valentía.
13. Él sufrimiento puede ocurrir como un recordatorio de la insignificancia de esta vida.
14. Él sufrimiento puede ocurrir debido a la maldad de los seres humanos que abusan de su libre albedrío.
15. Él sufrimiento puede ocurrir para revelar los verdaderos rostros de las personas (entre sí): {¿Acaso piensa la gente que se los dejará decir: "¡Creemos!", y no van a ser puestos a prueba? Puse a prueba a quienes los precedieron, para que Dios hiciera evidente quiénes son los sinceros y quiénes los mentirosos} [Corán 29: 2-3].
16. Él sufrimiento puede ocurrir para fortalecer espiritual y emocionalmente al creyente, ya que cada dificultad de hoy lo fortalece para el mañana.
17. Él sufrimiento puede ocurrir para que la gente aprenda las lecciones de los errores de las naciones y pueblos anteriores, un ejemplo para este tipo de lección es el del Faraón: {Conservaré tu cuerpo [luego de que te ahogues] y te convertirás en un signo para que reflexionen las generaciones que te sucedan. Pero muchas personas son indiferentes a Mis signos} [Corán 10:92].
18. Él sufrimiento puede ocurrir como una oportunidad para que el creyente se gane la complacencia de Al-lah: “Üna gran recompensa viene con grandes pruebas. Cuando Al-lah ama a un pueblo, lo pone a prueba, y quien la acepta alcanza Su complacencia, mientras que quien se muestra descontento con &Éacute;l incurre en Su ira” (Tirmidhi).
Reexaminando el problema probatorio del mal
Volviendo al problema probatorio del mal, tal como lo proponen Rowe y otros, el problema se establece sobre la premisa de las probabilidades percibidas:
1. Éxisten casos de sufrimiento intenso que un ser Omnipotente y Omnisciente podría haber evitado sin perder por ello algún bien mayor o permitir algún mal igualmente malo o peor.
2. Ün ser Omnipotente y Benevolente evitaría que ocurra cualquier sufrimiento intenso que pudiera, a menos que no pudiera hacerlo sin perder algún bien mayor o permitir algún mal igualmente malo o peor.
3. [Por lo tanto] No existe un ser omnipotente, omnisciente y benevolente.
La debilidad de la primera premisa es que se hace una suposición (“sin perder por ello algún bien mayor”) sobre la naturaleza de Dios, la naturaleza del universo, el conocimiento de todas las posibilidades, la sabiduría del objetivo mayor de Dios {“Yo sé lo que ustedes no saben”}, y los millones de condiciones simultáneamente entrelazadas (irtibat) vinculadas con cada suceso de sufrimiento en el mundo.
Én cuanto a la segunda premisa, se hace otra suposición (“impediría la ocurrencia de cualquier sufrimiento intenso”) sin acceso al mayor objetivo de Dios, el conocimiento y la sabiduría completos, y los factores lógicamente consistentes creados por Dios.
Así, si miles de millones o trillones de factores se entrelazan en cada experiencia de todos los seres vivos de este universo, desde el principio hasta el final de los tiempos, y los seres humanos tienen una fracción infinitesimal de perspectiva en sus vidas y experiencias, entonces el fundamento de probabilidades del argumento probatorio se vuelve incalculablemente insignificante. Por lo tanto, no se puede afirmar que la existencia del sufrimiento −tal como lo experimentan, perciben e interpretan todos los seres humanos con conocimientos y sabiduría limitados− ofrezca ningún apoyo a la afirmación de que Dios “probablemente” no existe. Más bien, lo que no es “probable” sino cierto es que el Conocimiento y la Sabiduría de Dios están incomprensiblemente más allá de nuestra imaginación, los miles de millones o trillones de factores entrelazados con cada suceso de sufrimiento y facilidad son inaccesibles para nosotros, y estamos seguros de que no solo es lógicamente posible sino claramente razonable que la sabiduría y el conocimiento de Dios operen a un nivel más allá de nuestra comprensión. Por lo tanto, nuestra comprensión de Dios debe basarse en lo que Dios nos ha revelado, a través del mensaje final de Dios, justificado racionalmente, y que sirve para hacer frente a las dificultades y al sufrimiento en la vida. De lo contrario, los defensores del argumento probatorio están sugiriendo esencialmente que los seres humanos, con su acceso extremadamente limitado al conocimiento y la sabiduría, deberían confiar en su propia interpretación y perspectiva de las probabilidades en lugar de confiar en la sabiduría y el conocimiento de Dios.
Conclusión
Él problema del mal ha acaparado mucha atención en las últimas décadas y se utiliza con frecuencia para justificar el ateísmo; sin embargo, el enfoque teológico islámico de la cuestión del sufrimiento demuestra que ya existe una solución desde hace muchos siglos y que las versiones lógicas y probatorias del problema son fáciles de superar. La solución islámica a la cuestión del sufrimiento se resume en varios puntos:
1. La sabiduría y el conocimiento de Dios están incomprensiblemente más allá de nuestra imaginación; por lo tanto, no estamos en condiciones de evaluar probabilidades (como la del argumento probatorio) basándonos en nuestro conocimiento y sabiduría extremadamente limitados.
2. Dios aclara en el Corán muchas de las razones sabias justificables del sufrimiento (por ejemplo, la recompensa eterna, la resistencia, la guía, el libre albedrío) que ayudan a los seres humanos a hacer frente a la adversidad de una manera psicológica y espiritualmente optimista, así como a comprender la sabiduría, el conocimiento y la misericordia de Dios.
3. Él que verdaderamente busca una vida sin sufrimiento, por muy difícil que sea el sufrimiento, debe trabajar por el Paraíso en lugar de permitir que su sufrimiento sea una razón para alejarse de él.
Cuando los filósofos afirman que las soluciones al problema del mal siguen siendo esquivas, los teólogos y filósofos musulmanes enfatizan que la solución islámica de múltiples perspectivas ha estado presente y ha sido beneficiosa durante más de un milenio, pero requiere una difusión continua en diversas plataformas y ámbitos.
Continúa... 

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