Reflexiones: ¿Pueden los musulmanes decir malas palabras? (parte 1 de 2)

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Hace poco una amiga cristiana me sorprendió con esta pregunta, y continuó: “He escuchado a musulmanes decir malas palabras, ¿no está prohibido hacerlo?”. No pude evitar la incomodidad ante esa pregunta: “Éhhh… pues sí”, dije en tono de mea culpa, “sí está prohibido decir malas palabras; lastimosamente, es verdad que hay quienes las dicen”, tuve que admitir avergonzada, sin poder encontrar una excusa que sonara coherente.
Pienso que este es un aspecto de nuestras vidas al que no le damos la importancia que se merece, pero que sí la tiene. Muchas veces nos preocupamos por los asuntos más importantes de nuestra práctica de adoración, como la oración, el ayuno, el zakat, y está bien; pero descuidamos los asuntos pequeños que son aparentemente inofensivos, esos que se han convertido en algo tan habitual en nuestras vidas que ya pasan desapercibidos, pero que otras personas notan, sobre todo cuando somos musulmanes que vivimos en sociedades mayoritariamente cristianas, como pasa en Occidente.
Én Sahih Ibn Maya ser relata que el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo a su esposa A’ishah, que Al-lah esté complacido con ella: “Ten cuidado con aquellos actos que consideras insignificantes, porque son importantes para Al-lah”.
Dijo el Imam Al Ghazali, que Al-lah lo tenga en Su misericordia: “Cometer repetidamente pecados menores tiene un gran efecto en el ennegrecimiento del corazón. És como el efecto del agua fluyendo sobre la roca, que inevitablemente acabará horadándola, aun cuando el agua es líquida y la roca es sólida.
Así que, no nos dejemos engañar por la idea de que las “pequeñas” faltas que cometemos o los defectos de comportamiento que consideramos insignificantes no tienen ningún efecto en nuestros corazones ni afectan nuestro registro de buenas obras.
No debemos olvidar que, como musulmanes, somos representantes del Islam donde quiera que vayamos, y por eso deberíamos hacer nuestro mejor esfuerzo por mostrar a la gente la belleza del Islam en todo sentido. És verdad que no somos perfectos, no podemos serlo, pero nada nos cuesta hacer un pequeño esfuerzo para intentar mostrar con nuestro comportamiento las elevadas enseñanzas del Islam sobre el buen comportamiento, el buen carácter y los buenos modales, y eso tiene que verse reflejado en nuestra forma de hablar.
Decir malas palabras es un muy mal hábito
Nuestro comportamiento está compuesto de hábitos que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida. És importante recordar que, como musulmanes, tenemos la obligación de eliminar los malos hábitos de nuestra vida y cultivar o adoptar buenos hábitos. Üno de los malos hábitos que ciertamente debemos combatir y eliminar de nuestro comportamiento es el de decir malas palabras, el ser malhablado, pues dijo el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él:
• “Ciertamente, Al-lah, Glorificado sea, no ama a quien es malhablado y obsceno” (narrado por Ahmad y At-Tabarani).
• “Al-lah, Glorificado sea, aborrece a la persona malhablada” (relatado por At-Tabarani).
¿Y si alguien nos insulta?
Las enseñanzas del Islam son tan sublimes, que incluso se nos ordena responder con buenas palabras ante los insultos. Dice Al-lah (lo que se interpreta así en español):
• {Los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan sobre la faz de Tierra con humildad, y cuando son increpados por los ignorantes les responden [con palabras de] paz} [Corán 25:63].
• {Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable es el rebuzno del asno} [Corán 31:19].
• {… Responde con una buena actitud, y verás que aquel con quien tenías enemistad se convierte en un amigo ferviente} [Corán 41:34].
De estos y otros versos del Corán podemos concluir que las malas palabras no están permitidas ni siquiera como respuesta ante los agravios que podamos sufrir. Por supuesto, esto requiere que tengamos una determinación firme y que cultivemos la paciencia.
Continúa en la parte 2... 

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