Concepto de la recompensa por nuestras acciones y el verdadero propósito de la creación del ser humano
Fatwa No: 536107

  • Fecha de publicación:2-9-2026
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Pregunta

Al-lah, el Altísimo, dice: "Él es Quien origina la creación y luego la reproduce para recompensar con equidad a los que creyeron y obraron rectamente. Mientras que los que se negaron a creer beberán agua hirviendo y recibirán un c*stigo doloroso por su incredulidad" [Corán 10:4].
En otro verso dice: "A Al-lah pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra, y Él retribuirá a los que obran mal por lo que hicieron, y recompensará a los que obran bien con la mejor recompensa" [Corán 53:31].
¿Acaso esto significa que desde un principio existen almas que son buenas por naturaleza y otras que son inherentemente malas, y que Al-lah creó el mundo entero solo para premiar a los creyentes y demostrar Su justicia sobre los incrédulos? Lo pregunto porque a Al-lah no le beneficia en nada nuestra obediencia ni le perjudica nuestra desobediencia o incredulidad. ¡Que Al-lah los recompense con el bien!

Respuesta

Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.

Para empezar, el significado de estos versos no es que las personas fueron creadas con almas divididas por naturaleza en "buenas" y "malas", ni que el mundo se creó simplemente como un escenario para demostrar la justicia divina. Al contrario, Al-lah creó a todos los seres humanos con una inclinación natural y pura hacia el bien y hacia Él, conocida como Fitra. El Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo dejó claro: "Todo recién nacido nace con la Fitra" (Relatado por Al-Bujari y Muslim).

El erudito Ibn Qutaiba explicó este concepto a profundidad: "Todo recién nacido viene al mundo con ese pacto y reconocimiento original. Es el monoteísmo puro (Hanifiya) que se estableció en el inicio de la creación y que está arraigado en la naturaleza de nuestra mente".

Posteriormente, Al-lah nos dotó de dos herramientas fundamentales: el intelecto y el libre albedrío. Nos mostró con total claridad el camino de la guía y el camino del desvío. Al-lah dice: "y le mostré los dos caminos [el del bien y el del mal]" [Corán 90:10]. Y sobre el pueblo de Zamud, explicó cómo funciona esa libertad de elección: "A los [habitantes de] Zamud los guié, pero ellos prefirieron la ceguera a la guía" [Corán 41:17]. Esto demuestra que el ser humano elige sus acciones con total libertad; no está obligado, forzado ni programado a actuar de cierta manera, aunque evidentemente sus decisiones jamás escapan del conocimiento absoluto y la voluntad de Al-lah.

El propósito real de nuestra existencia es muy claro: "No he creado a los yinn y a los seres humanos sino para que Me adoren" [Corán 51:56]. Esta vida es un campo de entrenamiento y prueba: "[Él es] Quien creó la m*erte y la vida para probarlos y distinguir quién de ustedes obra mejor" [Corán 67:2]. Y, por lo tanto, la otra vida es simplemente el lugar donde asumimos las consecuencias.

Es cierto que Al-lah es completamente autosuficiente. Si somos obedientes, no Le beneficiamos en nada, y si Le desobedecemos, no Le perjudicamos en absoluto. Todo el impacto de nuestras acciones recae exclusivamente sobre nosotros mismos: "Si obran bien, lo harán en beneficio propio; pero si obran mal, será en su contra" [Corán 17:7].

Toda esta recompensa se sostiene sobre dos pilares: la justicia y la inmensa generosidad. Quien hace algo malo recibe exactamente una consecuencia equivalente, sin un milímetro de injusticia: "Quien se presente con una mala obra, será castigado con una pena igual a su obra, y nadie será tratado injustamente" [Corán 6:160]. Pero quien hace el bien, Al-lah le multiplica la recompensa por pura gracia. Aún así, nadie entrará al Paraíso confiando ciegamente en que sus obras fueron suficientes; la salvación depende de la misericordia de Al-lah. El Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, sentenció: "Ninguno de ustedes se salvará solo por sus acciones" (Relatado por Al-Bujari y Muslim).

Al final del día, la realidad es que Al-lah nos creó puros, nos dio las pruebas, nos regaló el libre albedrío y nos puso a prueba a través de la adoración. Quien elige creer y hacer el bien es recompensado por Su gracia infinita, y quien elige rechazar el mensaje y obrar mal asume las consecuencias por pura justicia. Tu Señor jamás es injusto con nadie.

Y Al-lah es quien más sabe.

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