Ramadán un desafío para su familia

Ramadán un desafío para su familia
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Una casa súper limpia, preparar platos especiales, realizar oraciones adicionales y tener una agenda social llena. ¿Esto le suena familiar? Parece que conseguimos adaptarnos fácilmente a estos patrones cómodos de “cómo vivir Ramadán”.

 
Hablando ya como padres, ¿qué es lo que todas estas actividades le enseñan a nuestros hijos sobre el significado de Ramadán? ¿Que Ramadán es una época de celebración y de reuniones sociales? En parte sí lo es, pero todos sabemos que este no es su propósito real. Incluso el permanecer de pie en la mezquita, noche tras noche durante el Tarawih, no es en sí el objetivo mismo de Ramadán. El propósito es plantear y focalizar nuevamente nuestras prioridades, basándonos en las enseñanzas de Al-lah, para refrescar nuestras mentes con el significado del Corán, y así poder volver a encender nuestras almas con el temor reverencial a nuestro Creador y estar profundamente consientes de nuestro destino eterno.
 
Entonces, ¿qué podemos hacer con nuestros hijos para ayudarles a sentir la diferencia de una manera espiritual? ¿Qué podemos hacer para que Ramadán renazca de una manera que dejará una duradera y significativa impresión en cuanto a lo que significa para una familia musulmana el volver a focalizarse en Al-lah?
 
Este año, desafío a su familia a hacer algo diferente. Los desafío a hacer dos cosas:
 
1. Hagan algo único y significativo juntos, y
2. Hagan algo único y significativo con otros. Experimente realmente Ramadán en la práctica, interactuando emocionalmente con su familia y comunidad.
 
Puede ser que se esté preguntando lo que quiero decir con esto. Intentaré explicarme. Mientras nos sentamos confortablemente en nuestras casas, pasando a través de uno de nuestros ciclos semanales de vida, el caos y el dolor azotan al mundo. Mucho de esto está relacionado directamente con los musulmanes. Sin entrar en política, el punto es: ¿si hay tantos millones de musulmanes en el mundo, cómo es que tantas personas nos malinterpretan? ¿Por qué estamos tan divididos y tenemos tantos problemas? ¿Por qué es que tantas personas no nos aprecian? No, no es por causa de nuestros enemigos. Es debido a que algunos musulmanes se comportan de una manera que no es islámica. Es debido a que la mayoría de nosotros, los musulmanes regulares, no interactuamos de manera significativa con los demás, tanto con nuestros correligionarios como con los que no lo son. No somos cordiales. Nos avergüenza hacer Da’wah. Cargamos con nosotros toneladas de bagaje cultural que invade nuestros matrimonios y, al final del día, la belleza de la presencia islámica en la tierra es muy, pero muy débil.
Cómo sería el mundo si…
Trate de imaginar lo que Ramadán debería significar para el mundo. Debería ser como una brisa refrescante que viene durante el ocaso, después de un día de verano abrasador. El efecto dominó de Ramadán, cuando empecemos a practicarlo como se debe, debe sentirse cada día del mes en el mundo entero. Los seguidores de todas las religiones estarían esperándolo con ansiedad… ¿Puede imaginarlo?...Yo sí.
Las organizaciones humanitarias y caritativas de todo el mundo contarían con las donaciones de los musulmanes en Ramadán, planeando con anticipación cómo utilizar ese dinero para ayudar a aquellos que sufren. Los maestros en las escuelas esperarían con ansias a alumnos musulmanes bien portados y colaboradores. Los organizadores de proyectos que necesitan de voluntarios, planearían actividades especiales en Ramadán, sabiendo que en ese mes habrá cientos de musulmanes buscando agradar a Al-lah. Los lugares de trabajo estarían con ansias de encontrar actitudes frescas y actos de bondad espontáneos de parte de sus empleados musulmanes. El crimen disminuiría. Todos podrían sentir la buena voluntad.
¿Qué tiene esto que ver con usted y sus hijos? Tiene todo que ver, por supuesto. Como padre, usted está tratando de implementar una forma de vivir Ramadán con la que sus hijos se sientan cómodos. Si prefiere mantenerse encerrado en su pequeña burbuja, es muy posible que sus hijos acaben haciendo lo mismo. Si prefiere darle énfasis a la cultura por sobre la religión, sus hijos acabarán haciendo lo mismo. Ramadán es el tiempo de mirarnos en el espejo y ajustar nuestro reflejo para mostrar la verdadera y humilde cara del Islam. Es el tiempo de experimentar una conexión espiritual, con nuestra familia, amigos, vecinos, colegas de trabajo y todo aquel con quien tenemos contacto.
Primera fase: Su familia
Al-lah Dice (lo que se interpreta en español): {¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a partir de un solo ser, del que creó a su esposa e hizo descender de ambos muchos hombres y mujeres. Temed a Al-lah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. Por cierto que Al-lah os observa.}[Corán 4:1]
Este año, piense en los asuntos que han estado incomodando a su familia: ¿Ha estado muy ocupado? ¿No han podido compartir mucho tiempo con ellos? ¿Ocurrieron muchas riñas y pequeñas discusiones? Sea cual fuere el problema, trate de solucionarlo aprovechando la misericordia de Ramadán. Reserve un tiempo especial cada día de este mes para reforzar los lazos familiares. No se juzguen los unos a los otros. No se critiquen. Simplemente sean agradecidos con Al-lah por el tiempo que les Ha Dado para estar juntos y esforzarse por Su causa, como si se tratase del último día de sus vidas. Siéntense en círculo y agárrense de las manos. Sientan amor los unos por los otros, por la causa de Al-lah. Hablen acerca de cómo poder se mejores musulmanes este año. Pónganse metas. He aquí una idea: deje que cada miembro de la familia dirija este tiempo especial en diferentes días, sugiriendo ideas acerca de qué es lo que la familia necesita.
¿Cómo podemos mejorar los lazos de amor y respeto para que nuestro espíritu alcance nuevos niveles? A continuación expongo algunas sugerencias:
1.      Tome la iniciativa en su hogar y estimule en sus hijos una mentalidad de un nuevo comienzo. Bajo la sombra de Ramadán, busque el perdón recíproco, abiertamente y sin barreras. Estoy hablando en serio…siéntense juntos, mirándose a los ojos, y pídale a cada miembro de su familia que lo perdone por cualquier cosa que haya hecho durante el año, que los haya herido, voluntaria o involuntariamente. Observe cómo esto abre los corazones de su familia, dejando que la misericordia corra como agua. Deje que cada miembro tome su turno para hacer lo mismo.
2.      Luego, diga algo bueno sobre cada persona. Dígales algo que encienda su espíritu y los inspire a ser mejores.
3.      Pregúnteles qué puede hacer para que se sientan realmente felices. Nada material, solamente asuntos emocionales. Por ejemplo: “Desearía mucho que no me gritaras”; “deberíamos hacer un esfuerzo para compartir nuestras emociones y pensamientos todos los días”; o “¿podrías mostrar un poco más de afecto?”
4.      Comprométanse a cambiar. Que cada miembro de la familia se comprometa a mejorar en algún área en particular: Papá tratará de ser más paciente. Mamá tratará de estar menos ocupada. Tasnim prometerá ser más buena con su hermano. Amir prometerá esforzarse más en la escuela, etc.
5.      Hacer Du’a constantemente, agradeciendo y alabando a Al-lah, pidiéndole lo que deseamos, juntos como una familia, en un idioma que todos entendemos. Que todos participen.
6.      Lean los significados del Corán. El melodioso y sobrecogedor árabe del Corán nos envuelve y conmueve; pero, a menos que usted y los miembros de su familia hablen árabe, asegúrese de leer en voz alta la traducción. Discutan cómo pueden aplicar esas enseñanzas en sus vidas.
7.      Realicen juntos las oraciones de las noches de Ramadán. El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: "Quien ore de noche en el mes de Ramadán con fe sincera y esperando la recompensa de Al-lah, todos sus pecados anteriores le serán perdonados". [Al Bujari]
Segunda fase: Los demás
Ibn 'Abbas, que Al-lah Esté complacido con él, relató: "El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, era la más generosa de las personas, y en Ramadán se volvía aún más generoso, cuando Yibril (Gabriel) se encontraba con él. Yibril se reunía con él cada noche de Ramadán para repasar el Corán. En Ramadán, el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, era más generoso y rápido en gastar, ayudando a los demás más rápido que un viento fuerte".[Muslim]
Bien, ahora que Ramadán ha ablandado su corazón, y usted y su familia están sintiendo las bendiciones y misericordia de Al-lah…¡Difúndalo! El profundo y duradero efecto que eso tendrá en sus hijos no tiene precio. Asegúrese de dejarlos participar en todos los pasos de la planeación. Puede realizar las siguientes actividades:
1.      Invite a algunas familias musulmanas que no conoce bien, puede ser una familia nueva en su barrio o un musulmán nuevo…como sea, lo importante es llegar a otras personas.
2.      Busque una oportunidad de participar como voluntario en una actividad junto con su familia, visite a los ancianos o a los enfermos, ayude en la cocina de un alberge, haga llegar ayuda a los necesitados...deje que sus hijos participen activamente en una actividad relacionada con la caridad.
3.      Preséntese por sí mismo ante una persona que usted siente que debería conocer mejor, como un vecino, con la intención de construir una relación positiva.
4.      Auspicie una reunión de niños musulmanes, donde les hable del verdadero significado de Ramadán y trate, en lo posible, que sea una experiencia que se quede grabada en sus mentes.
5.      Ofrézcale a sus empleadores hacer una presentación acerca del Islam y Ramadán. Traiga regularmente alguna comida especial y algún presente para sus compañeros de trabajo durante Ramadán.
¡Asegúrese de compartir por escrito sus historias acerca de cómo vivió el desafío de Ramadán!
Que Al-lah ayude a nuestras familias a beneficiarse en éste bendito mes.

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