La madre de Musa (Moisés)

La madre de Musa (Moisés)
4173 1835

 Musa (Moisés), la paz sea con él, nació en medio de la adversidad, desde el momento de su nacimiento su vida estuvo en peligro. El Faraón ordenó que todos los hijos varones de los israelitas fuesen asesinados y las mujeres separadas para ser esclavas. Atrapado por tales circunstancias, Musa estaba destinado a llevar su vida entre los esclavos bajo constante amenaza de muerte. Su madre estuvo muy preocupada por él hasta el momento en que fue inspirada por Al-lah, como se menciona en el Corán (lo que se interpreta en español): {Inspiramos a la madre de Moisés [y le Dijimos]: Amamántalo, y cuando temas por él déjalo [en un cesto de mimbre] en el río. Y no temas ni te entristezcas, porque ciertamente te lo Devolveremos y Haremos de él un Mensajero.} [Corán 28:7]

Al-lah Instruyó a la madre de Moisés y le dijo que lo pusiera en una cesta y lo enviara flotando por el río Nilo, si es que alguna vez los soldados del Faraón se enteraban de su nacimiento. Y ya que temía por la vida de su hijo, ella siguió lo que le había sido revelado. Sin saber a dónde llevarían las aguas a su hijo, ella puso a Musa en una cesta y lo dejó ir por las aguas del Nilo. Sin embargo, por la inspiración de Al-lah, ella sabía que al final él regresaría a ella y se convertiría en un Profeta. Al-lah, el Creador y Sustentador de todo, Creó a Musa y a su madre y les permitió conocer su destino.
Algún tiempo más tarde, Al-lah le recordaría a Musa sobre lo que ocurrió en su niñez temprana de la siguiente manera (que se interpreta en español): {Cuando le inspiramos a tu madre [y le dijimos]: Ponlo en un cesto y déjalo en el río, que éste lo llevará hasta una orilla y será recogido por un enemigo Mío y suyo [el Faraón]. Y por cierto que Infundimos en ellos [el Faraón y su gente] amor por ti, y creciste bajo Nuestra observancia [y protección].} [Corán 20:38-39]
En este punto, es necesario explicar el tema del destino. Al-lah, como se especifica en el verso anterior, le Dijo a la madre de Musa que dejara al niño en el agua y le Informó que luego el Faraón lo encontraría y que finalmente regresaría a ella como un Mensajero de Al-lah. En otras palabras, que Musa debía ser puesto en una cesta y enviado por el río, que sería encontrado y protegido por el Faraón y que eventualmente se convertiría en uno de los Profetas, ya se sabía de antemano. Esto es porque todos estos eventos fueron predeterminados por Al-lah, de acuerdo con Su Voluntad, y Él permitió que la madre de Musa lo supiera por adelantado.
Aquí debemos notar que todos los detalles relacionados con la vida de Musa fueron Predeterminados por Al-lah, y que todos ellos se hicieron realidad tal como fueron ordenados. El cumplimiento de la revelación ofrecida a la madre de Musa fue posible mediante la ocurrencia de incontables condiciones predeterminadas por el destino.
El hecho de que Musa se librara de los soldados y que haya llegado al palacio del Faraón sin ser dañado, dependió del cumplimiento de ciertas condiciones. Ellas son las siguientes:
1.      La cesta en la que pusieron a Musa tenía que haber sido hermética; por lo tanto, quien construyó la cesta tuvo que haberla hecho de manera apropiada para que pudiera flotar. Además, la forma de la cesta era un factor importante ya que influía en su velocidad sobre el agua: no tenía que ir demasiado rápido mientras pasaba por el palacio del Faraón, ni tenía que ir demasiado lento como para detenerse en algún lugar antes de llegar al palacio. La cesta tuvo que ser construida en la forma exacta para que pudiera flotar a la velocidad correcta. Estos factores abarcaron los numerosos detalles preordenados como parte del destino del carpintero, para construir la cesta exactamente como tenía que hacerlo.
2.      La corriente que llevó la cesta no tenía que ser ni demasiado rápida ni demasiado lenta, sino tener la velocidad correcta. Esto solo pudo haber sido posible mediante el cálculo exacto de la cantidad de precipitación que constituía el agua del Nilo (volumen-intensidad por minuto). Esta cantidad también es parte de los intrincados detalles en el destino Predeterminado por Al-lah.
3.      El viendo también debió afectar la cesta de manera apropiada. Es decir, el viento también sopló de acuerdo con cierto destino predeterminado. Este no tuvo que ser demasiado rápido como para llevarlo a la deriva o en dirección opuesta, ni demasiado suave como para que vaya demasiado lento.
4.      Ya en el Nilo, nadie podía haber encontrado la cesta. Es decir, nadie excepto quien tenía que hacerlo, quien se suponía que tenía que cruzarse con ella o darse cuenta de su presencia. Por lo tanto, de acuerdo con un destino especificado, ninguno de los que vivían a lo largo del Nilo tenían que haber estado cerca de ella o haberla notado. De hecho, todas estas condiciones fueron parte del destino predeterminado por Al-lah.
5.      Así como la vida de Musa, la paz sea con él, las vidas del Faraón y de su familia también debían cumplir con un cierto destino. Ellos también tenían que haber estado exactamente en el lugar y el momento correcto para haber podido encontrar a Musa. La familia del Faraón pudo haber planeado ir a la orilla del río más temprano. El factor que les había ordenado estar allí en el tiempo exacto fue su destino.
Lo antes mencionado son solo algunos factores que permitieron que el Faraón encontrara a Musa. Todos ellos ocurrieron exactamente como fueron revelados a la madre de Musa. De hecho, la promesa que Al-lah hizo a la madre de Musa y todos los otros eventos que ocurrieron, tuvieron lugar y fueron cumplidos como Al-lah lo había ordenado de antemano.

Related Articles

Artículo más visitado

Día de la madre

Día de la madre: El veredicto de la Shariah

El punto de vista de la Shari’ah sobre el Día de la Madre El Islam no necesita de cosas que han sido innovadas por otros, ya sea el Día de la Madre o cualquier otra cosa. Sus enseñanzas...más