Quien guía hacia un bien es como si él mismo lo hiciera

Quien guía hacia un bien es como si él mismo lo hiciera
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Uno de los aspectos que muestran la grandeza de la Shari’ah (Jurisprudencia Islámica o las leyes del Islam) es que tiene en cuenta todo lo que haga el ser humano, incluso sus intenciones; por ello es que establece que si una persona enseña una buena acción o le indica a otra cómo o dónde hacerla, este tiene la misma recompensa de quien la hace. Lo anterior se sustenta en el relato en el que Abu Mas’ud Al-Ansari dijo: “Llegó un hombre al Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, y le dijo: ‘Han matado al animal que montaba; dame, pues, otro’. Él le contestó: ‘No tengo’. Entonces, un hombre dijo: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah! Yo le puedo indicar a alguien que le puede dar una montura’. Y el Enviado de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: ‘Quien guía hacia algo bueno tiene la misma recompensa que el que hace (la buena acción)’”. [Muslim] El Imam An-Nawawi, que Al-lah Tenga misericordia de él, dijo en su explicación de este Hadiz: “En él se señala el mérito que tiene guiar hacia un bien, incentivar a hacerlo y ayudar a alguien a cumplirlo. También, se indica que la enseñanza es una de las formas de guiar hacia el bien. En cuanto a la recompensa, ambos la reciben; sin embargo, no necesariamente tiene que ser la misma para los dos”.

 
Al-lah, Altísimo sea, Ordenó que nos apoyemos mutuamente en el bien, Dice (lo que se interpreta en español): {Ayudaos unos a otros a obrar el bien y apartarse del mal, y no cooperéis en el pecado y la trasgresión. Y temed a Al-lah; por cierto que Al-lah Es Severo en el castigo.} [Corán 5:2] Guiar hacía lo bueno y ayudar a hacerlo es parte de lo que se considera como obrar el bien y colaborarse mutuamente para hacerlo; de igual forma, indicar el camino del mal y ayudar a seguirlo es como si se hiciera el pecado del que es cómplice. El soporte legal de lo anterior lo tenemos en lo que mencionóYabir ibn ‘Abdul-lah, quien relató: “Llegaron unos beduinos del desierto, vestidos de lana, y el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, percibió que su estado no era bueno, como si estuviesen pasando momentos difíciles, y entonces exhortó a la gente a la caridad (con ellos), pero se mostraron desganados. Esto se reflejó en su rostro (el enojo). Posteriormente, vino un hombre de los Ansar con un bolso que contenía plata. Luego vino otro, y lo siguieron otros, hasta que se vieron signos de alegría en su rostro (el del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam). Entonces, el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: ‘Quien introduce una buena costumbre en el Islam, que es practicada después de él, será recompensado por ella, como también el que la lleve a la práctica, sin que su recompensa se vea disminuida en nada. Y a quien introduce una mala costumbre en el Islam, que es practicada después de él, se le registrará una falta equivalente a la del que la practica, sin que se vean disminuidas en nada sus faltas’”. [Muslim] 
 
En Ramadán, la gran mayoría de musulmanes tienen la disposición de ejecutar un sinnúmero de obras de bien, por ello, hacemos un llamado a todo aquel que se preocupa por enseñar y llamar a la gente a la práctica del Islam, para que no desaprovechen esta oportunidad y se conviertan en verdaderos faros que indican el camino del bien, sintiendo en sus corazones las Palabras de Al-lah, Altísimo sea (que se interpretan en español): {Y apresuraos a alcanzar el perdón de vuestro Señor y un Paraíso tan grande como los cielos y la Tierra, reservado para los piadosos.} [Corán 3:133] Recomendamos a estos hermanos que busquen a los musulmanes necesitados y que les indiquen a los que estén en mejor condición que hagan obras de caridad hacia estos menos favorecidos, que les den Sadaqah (limosna) y que los inviten a desayunar (romper el ayuno); recordándoles lo que el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “Quien invita a un ayunante a desayunar recibirá la misma recompensa de esta persona, sin que la suya (la del ayunante) disminuya en nada”. [At-Tirmidhi]
 
En términos generales, las vías del bien son muchísimas, tantas que no podemos mencionarlas todas, razón por la cual cada uno de nosotros debe poner todo su animo y esfuerzo en este mes único, dedicando más tiempo a la adoración de Al-lah. Dice Al-lah, (lo que se interpreta en español): {Lo que hagáis de bien Al-lah lo Sabe. Aprovisionaos para el viaje y [sabed que] la mejor provisión es la piedad. Temedme [durante el cumplimiento de los ritos de la peregrinación] ¡Oh, dotados de buen discernimiento!} [Corán 2:197]
 

 

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