Situación religiosa, política, económica, social y moral de los árabes (Parte 1)

Situación religiosa, política, económica, social y moral de los árabes (Parte 1)
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La situación de la religión:

La nación árabe fue afectada por un retraso religioso severo; un paganismo ridículo e incomparable; un desvío moral y social; un caos político y legislativo, tanto así que llegó a ser una de las naciones más atrasadas en la faz de la tierra.
En sus mejores momentos, no fueron sino vasallos del Estado de Persia o del Imperio Romano. Además, sus corazones estaban rebosantes de orgullo por la herencia de sus padres e imitaban ciegamente las costumbres primitivas de sus ancestros, sin importar el nivel de su aberración, su desvío y su depravación.
Por eso adoraban ídolos, hasta el punto en que cada tribu tuvo un ídolo específico; así la tribu de Hudhail ibn Mudrikah adoraba el ídolo Suwa‘; la tribu de Kalb a Wadd; Madh-hiy a Yaguz; Haiwan a Ia‘uq y Himiar adoraba a Nasr, mientras que Quraish y Juza‘ah adoraban a Isaf y Na’ilah.
El ídolo Manah estaba en la costa del mar; todos los árabes lo glorificaban y sobre todo las tribus de Al Aws y Al Jazray. El ídolo Al-Lat estaba en Zaqif; y Al ‘Uzza en la zona de Dhat ‘Irq y fue el ídolo más venerado en la tribu de Quraish.
Junto a estos ídolos principales, existían otros ídolos pequeños innumerables que eran fáciles de transportar durante los viajes y ponerlos en las casas.
Fue narrado bajo la autoridad de Raya’ Al ‘Utaridi, que dijo: “adorábamos la piedra, y cuando encontrábamos otra mejor, echábamos la antigua y empezábamos a adorar la nueva. Además, si no encontrábamos ninguna piedra, tomábamos un puñado de polvo y traíamos una oveja para ordeñarla sobre el polvo y luego dábamos vueltas alrededor de ello”. [Al Bujari]
Este paganismo ridículo alejó a los árabes de conocer, glorificar y alabar a Al-lah, Enaltecido sea; les impedía tener fe en Él y en el Día Final, a pesar de pretender que estos ídolos no eran más que unos mediadores entre ellos y Al-lah. Sin embargo, estos ídolos dominaban sus corazones, sus obras, sus actos y otros aspectos de sus vidas, y de esa manera se debilitó la adoración a Al-lah dentro de sus almas:
Al-lah Dice (lo que se interpreta así en español): {Sólo responden [a tu llamada] aquellos que escuchan; y a los muertos [de corazón, por su incredulidad] Al-lah les Resucitará y a Él comparecerán.} [Corán 6:36]
En cuanto a los restos que aún quedaban de los seguidores de la religión de Ibrahim (Abraham), la paz sea con él, pues les afectaban distintas formas de desviación, innovaciones heréticas y la distorsión hasta que convirtieron la peregrinación mayor en una ocasión para la jactancia, la competencia y la arrogancia.
Así pues; las creencias que quedaron de la religión de Ibrahim, la paz sea con él, (el monoteísmo) fueron distorsionadas y se apegaron a muchas supersticiones y leyendas. 
Existían algunos individuos monoteístas entre quienes aún mantenían la religión de Ibrahim, estos rechazaban adorar a los ídolos y todo lo que estaba relacionado con ellos de ritos, sacrificios y cosas relacionadas.
De aquellos individuos podemos citar a Zaid ibn ‘Amr ibn Nufail, él nunca sacrificaba sobre los altares para los ídolos, tampoco comía ningún animal muerto por causa natural ni la sangre derramada.
De quienes aún mantenían la religión de Ibrahim e Isma‘il (Ismael), que la paz sea con ellos, era también Qus ibn Sa‘idah Al Iyadi; era orador, sabio, sensato, tenia sagacidad y virtud, además llamaba a la gente hacia el monoteísmo para con Al-lah, Glorificado Sea, para adorarle y dejar de adorar a los ídolos. También creía en la resurrección después de la muerte, así como dio las albricias respecto a la venida del Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam.
Fue narrado bajo la autoridad de de Ibn ‘Abbas, que Al-lah esté complacido con él, en el libro de Dala’il An-Nubuwwah, que: “Qus ibn Sa‘idah estaba dando un discurso en público en el mercado de ‘Ukadh y dijo en su discurso: aparecerá la verdad que vendrá de este lugar y señalo a la Meca. Le preguntaron: ¿y cuál es esta verdad? Respondió: un hombre de la descendencia de Lu’ai ibn Galib, os llamará al monoteísmo, a la Vida eterna y a una felicidad permanente. Así pues, cuando os llame, obedecedlo. Si estoy vivo en el tiempo de su aparición, seré el primero en seguirlo” 
Y de hecho, todavía estaba vivo en la época del Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, pero murió antes del inicio de su misión. [Abu Nu‘aim]
Es digno de notar que algunos árabes adoptaron el cristianismo y otros el judaísmo, pero la mayoría de ellos eran idólatras.
 

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