Carácter y estatus religioso distinguido (Parte 2)

 Carácter y estatus religioso distinguido (Parte 2)
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Cuando el Islam hizo a los hombres y mujeres iguales en términos de derechos humanos, también los hizo iguales en términos de deberes humanos, ya que a ambos se les asignó el rol de califas (vicerregentes) sobre la tierra y se les ordenó poblarla y cultivarla, y adorar a Al-lah, Exaltado y Glorificado sea. El Islam les dio a cada uno de ellos un rol único para establecer una sociedad humana virtuosa; estos roles son complementarios, no contradictorios, y se aplican a todo hombre y mujer. Cada sexo debe desempeñar su rol para el cual está más capacitado y calificado, para así poder generar individuos, familias y sociedades fuertes y alcanzar la solidaridad, asistencia mutua y cooperación entre ambos sexos, sin impedir a nadie realizar cualquier acto permitido que desee hacer. Los hombres y las mujeres son igualmente regulados por cualesquiera que sean los intereses de la humanidad, y ambos serán recompensados de acuerdo a sus acciones en esta vida, como Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le Concederemos una vida buena y le Multiplicaremos la recompensa de sus obras.} [Corán 16:97]

Tanto los hombres como las mujeres son considerados “pastores” que son responsables por sus “rebaños”, como afirma el famoso hadiz del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam.

La mujer musulmana que comprende el elevado estatus que el Islam le dio hace 15 siglos, sabe bien que la posición de las mujeres en toda nación gobernada por leyes antiguas era terrible, especialmente en India y Roma, en Europa durante la Edad Media, y en Arabia antes del advenimiento del Islam. Por eso ella se enorgullece de su identidad islámica, su religión verdadera y su elevado estatus como ser humano.

El lugar de las mujeres bajo las antiguas leyes puede ser resumido en el cometario del líder indio Jawarharlal Nehru, en su libro The Discovery of India (El Descubrimiento de la India): “La posición legal de las mujeres de acuerdo con Manu, era sin duda muy mala. Ellas eran siempre dependientes ya sea de un padre, un esposo o un hijo”. Se sabe que la herencia en la India siempre pasaba de hombre a hombre, y excluía completamente a las mujeres.

Nehru comentó sobre esto: “En todo caso, la posición de las mujeres en la antigua India era mejor que la de la antigua Grecia o Roma, o durante los comienzos del periodo cristiano”

El lugar de la mujer en la antigua ley romana estaba basada en una completa negación de sus derechos civiles, y sobre la necesidad de que esté constantemente bajo la tutela de un tutor, ya sea menor o haya alcanzado la mayoría de edad, simplemente porque era mujer. Por tanto, ella estaba siempre bajo la tutela de su padre o su esposo, y no tenía ninguna libertad para hacer lo que quisiera. En general, ella podía heredar, pero no tenía ningún derecho sobre la herencia.

Bajo la ley romana, la mujer era simplemente una de las posesiones de su esposo, privada de su propia identidad y libertad de actuar. Los efectos de esta ley aún son visibles en la actualidad en los estados más modernos, cuyas leyes aún siguen siendo influenciadas por el derecho romano.

Como resultado de la influencia de la ley romana, la posición de las mujeres durante los inicios del periodo cristiano era tan mala como Nehru sugiere. Algunos concilios religiosos arrojaron dudas sobre la humanidad de la mujer y la naturaleza de su alma; se realizaron conferencias en roma para debatir estos asuntos y discutir sobre si la mujer poseía alma igual que el hombre, o su alma era como la de animales tales como la serpiente o el perro. Incluso, una de esas reuniones en Roma decidió que las mujeres no poseían alma después de todo, y que nunca serían resucitadas en la otra vida.

En la Península Arábiga, la mayoría de las tribus antes del advenimiento del Islam consideraban a las mujeres como algo despreciable y aborrecible. Eran vistas como una fuente de vergüenza, que muchos trataban de evitar enterrando a las niñas vivas tan pronto como nacían.

El Islam condenó esta terrible situación de las mujeres en más de un lugar en el Corán. Con respecto a la baja estima en que se tenía a las mujeres en la época de la yahiliah, Dice Al-la (lo que se interpreta en español): {Cuando se le anuncia a uno de ellos [el nacimiento de] una niña, se refleja en su rostro la aflicción y la angustia. Por lo que se le ha anunciado, se esconde de la gente avergonzado y duda si la dejará vivir a pesar de su deshonra o la enterrará viva. ¡Qué pésimo lo que hacen!} [Corán 16:58-59]

Explicando la gravedad del crimen de enterrar vida a una niña inocente que jamás ha cometido ningún pecado, Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Se pregunte a las niñas que fueron enterradas vivas por qué pecado las mataron.} [Corán 16:58-59] 

 

Carácter y estatus religioso distinguido (Parte 1)

Carácter y estatus religioso distinguido (Parte 3) 

 

 

 

 

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