Enfrentando la enfermedad (Parte 2)

04/11/2010| IslamWeb

Debes estar seguro de que Al-lah Sabe qué es lo mejor para ti

Debes depositar tu confianza en Al-lah y recordar que tú no conoces la sabiduría detrás de esta prueba, quizás te haga más fuerte y te dirija hacia una vida mejor. Nunca debemos limitar la sabiduría de Al-lah a nuestro nivel de comprensión, porque nunca tendremos la capacidad de comprenderla, ya que está por encima de nuestra capacidad. Sin embargo, debemos saber con certeza que Al-lah no pretende dañarnos, y que los perjuicios que suframos pueden traer cosas buenas.
Ibn Uzaimin, que Al-lah lo Perdone, dijo: “Al-lah no Pretende dañar particularmente a una persona cuando le Causa alguna enfermedad. Al-lah Hace que la enfermedad tenga lugar y es la enfermedad lo que puede dañar al hombre. Pero Él no pretende dañar al hombre, sino que Quiere el bien para él a partir de esto. A veces, la sabiduría divina puede ser evidente en la enfermedad, y a veces no. Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Y sabed [que si no obedecéis a Al-lah y a Su Mensajero] padeceréis adversidades [y discordias], no solo los inicuos de entre vosotros, sino todos. Y ciertamente Al-lah Es Severo en el castigo.} [Corán 8:25]
Recuerda mucho a Al-lah y pide Su perdón
‘Ali, que Al-lah Esté complacido con él, dijo: “Cuando Al-lah Guia a Sus siervos a pedir perdón, los Ayuda a conseguir lo que buscan”.
 
Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Pero Al-lah nunca los Castigaría estando tú [¡Oh, Muhammad!] entre ellos, ni tampoco mientras haya quienes Le pidan perdón.} [Corán 8:33]
 
Al-lah nos Ha Dicho que no Castigará a quien busca Su perdón, porque el arrepentimiento sincero quita el pecado, el cual es la razón del castigo. El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “Quien es constante en buscar el perdón, Al-lah le Dará una salida para toda aflicción, lo Liberará de la angustia y Proveerá para él de donde él menos lo espera”. [Abu Dawud e Ibn Mayah] Por lo tanto, quien crea solamente en Al-lah y busque Su perdón, Él le Proveerá una salida o solución, y a quien haga el bien después de ello, Él le Dará más de su infinita gracia.
 
Suplica con llanto y con un corazón humilde pidiendo a Al-lah que te cure
 
Trata de tomar ventaja del tiempo cuando hay más posibilidades de que las súplicas sean respondidas, glorificando a Al-lah y llámalo por Sus hermosos Nombres. También se recomienda dar algo en caridad de lo mejor de tus posesiones antes de hacer tus súplicas. Debes comprender y darte cuenta de que las enfermedades no son el final de tu vida. Si Al-lah Ha Tomado algo de ti, piensa en todas las cosas que te Ha Dado y en todas las cosas que aún tienes.
 
Un creyente siempre se esfuerza por complacer a su Señor y no se detiene a causa de las enfermedades o las pruebas. El mejor ejemplo es el del sabio de esta nación, Ibn ‘Abbas, que Al-lah Esté complacido con él, cuando perdió su visión y dijo: “Si Al-lah Ha Tomado la luz de mis ojos, encontraré la luz en mi lengua y en mi corazón. Mi corazón es brillante y mi mente no tiene defectos. Y en mi boca hay una filosa y auténtica espada”.
 
Observar los actos de adoración obligatorios (Fara’id)
 
No los descuides y hazlos de la mejor manera. Si tienes algunas dudas, pregunta a la gente de conocimiento. Realiza tantas obras buenas y virtuosas como sea posible. Si alguien más puede hacerlas por ti en tu nombre, también eso es aceptable. Ten cuidado de cualquier práctica que no sea lícita, especialmente aquellas que van contra nuestra fe, como sacrificar animales a los ídolos, usar amuletos, buscar refugio en los genios o consultar a los brujos.
 
Si eres físicamente capaz, trata de ocupar tu tiempo en cosas beneficiosas como la lectura. Encuentra actividades que disfrutes y que te distraigan de tu enfermedad y preocupaciones.

Recuerda siempre que tu fe puede hacer milagros
 
No subestimes los efectos de la confianza en Al-lah. Existen muchos incidentes que han demostrado que lo imposible se hace posible por el poder de la fe.
 

Aunque la cura para algunas enfermedades está fuera de nuestro alcance y depende solamente de Al-lah, aún podemos hacer algo para ayudar a quienes están sufriendo. Es lamentable que muchas veces menospreciemos el impacto que podemos tener sobre otros, especialmente para aquellos que están enfermos. Simplemente una sonrisa o una historia graciosa para hacer reír a alguien y que olvide sus problemas por un momento, es algo que puede ser recordado por años, porque esto tiene un impacto y hace la diferencia. ¿Cuántas veces nosotros mismos hemos experimentado un impacto en nuestras vidas cuando alguien nos visita o nos da una llamada, justo cuando estábamos atravesando por un mal momento? La mayoría de nosotros nunca olvidará a esa persona que se tomó un tiempo para pensar en nosotros, y siempre lo recordaremos con cariño porque –sin saberlo– trajo algo de luz a nuestros días oscuros.

Enfrentando la enfermedad (Parte 1)

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