Gracias, Abu Baker y Omar

27/05/2012| IslamWeb

Nos parece razonable pensar que cuanto más sensitiva y objetiva una persona es, y que cuanto más cuide su lengua de pronunciar palabras desconsideradas y de apresurarse en lanzar juicios, más protegida esa persona estará de los abusos de otros. Habrá simplemente menos ocasiones para que otros estén en desacuerdo con ella. Algunos de nuestros Salaf (predecesores virtuosos) dijeron: “Aquel cuyo corazón es puro puede hablar con más gracia”.
También, el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “Un creyente se lleva bien y trata con la gente. No hay nada bueno en alguien que no se relaciona con los demás y no se lleva bien con ellos, y que no permite a los otros relacionarse con él” . [Ahmad y Al Hakim]
Sin embargo, es algo cierto que cuando una persona asume posiciones importantes en la sociedad y el estado, y tiene éxito, inevitablemente va a enfrentar hostilidad por parte de algunos, quienes están siempre a la defensiva, discrepando y esperando cualquier fallo para caerles encima. Qué mejor ejemplo que lo que le sucedió a los Profetas y Mensajeros de Al-lah, quienes siendo las mejores personas que han existido, tuvieron que enfrentarse a lo peor que una persona puede esperar.
Reflexionemos sobre lo que sucedió con dos de las personalidades más eminentes del Islam: Abu Baker y Omar, que Al-lah esté complacido con ellos. No podemos encontrar mejores ejemplos de sinceridad, firmeza en fe, honestidad, piedad y entrega. Sobre Abu Baker se dijo: “Abu Baker no sobresale por encima de ustedes por el ayuno o el rezo, pero sí por la fe que está en lo más profundo de su corazón”. [Ahmad y Abu Dawud]
En cuanto a Omar, que Al-lah esté complacido con él, el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, soñó que lo vio con su camisa que le colgaba, y en otra ocasión soñó que dejó a Omar tomar leche después que él había tomado. Interpretó que estos sueños significaban que Omar tenia las cualidades de entendimiento y fe religiosa. [Bujari y Muslim]
Abu Baker y Omar eran las personas más cercanas al Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam. Al-lah también decretó que ellos iban a hacer enterrados al lado de su mentor. Estos hechos y muchos más son pruebas contundentes e irrefutables de la virtud de estos dos personajes.
Cuando leemos sobre sus vidas, nos impresiona saber de lo desinteresados que ellos eran realmente, de cómo siempre estaban dispuestos a ayudar a la gente con sus bienes, conocimiento, influencia, y hasta fuerza. Ellos ejercieron todos sus esfuerzos para beneficiar a otros sin tener ningún motivo oculto. Además, siempre estaban listos para perdonar aquellos que les hacían el mal.
A pesar de todo esto, nos encontramos con que algunos de sus enemigos crearon sobre ellos infamias, para sustentar su desvío de las enseñanzas originales del Corán y la Sunnah, guardadas y transmitidas por los Sahabah del Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, teniéndolos a los dos a la cabeza.
Todas las calumnias y falsedades que se encuentran en algunos libros, nos indican que fueron evidentemente escritos por gente con intereses ocultos que pretendía atacar y desprestigiar la misma persona del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, y a sus seguidores más allegados. Pese a este lamentable hecho, podemos aprender que Al-lah favorece a aquellos a los que quiere conferir Su gracia y misericordia; ya que cuantas más mentiras y difamaciones lancen en contra de ellos, Al-lah hará que su recompensa se multiplique y que la verdad se mantenga a la vista de todo aquel que quiera verla.
Al ver que hay personas que acusan de cosas atroces a personas que sabemos que fueron intachables en su conducta y fe, no nos queda más que dudar de lo que alegan y entender que detrás de todo esto hay intereses ocultos que, por más que los quieran esconder, son tan evidentes como la luz del sol. Ellos son personas sumidas en el odio, la intolerancia y la negación de la verdad, todo por defender ideas y creencias que no tienen base ni fundamento alguno en el mensaje que Al-lah le reveló a Su Mensajero, sallallahu ‘alaihi wa sallam.
Por todo esto se dice que la verdadera prueba del carácter de una persona está en los momentos conflictivos, es allí donde resalta el comportamiento, el entendimiento y lucidez de las personas. Abu Baker y Omar, que Al-lah esté complacido con ellos dos, nos enseñaron a estar por encima del comportamiento bajo de sus detractores, a no dejarnos influenciar por sus alegatos y a no dejarnos engañar con sus falsos discursos que llaman a la unidad y al acercamiento.
 

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