Hadices en los que se prohÝbe insultar

26/07/2020| IslamWeb

Cada persona es responsable por los actos que realiza, buenos o malos, y por la forma en que utiliza los medios y los sentidos con los que Al-lah la agració, así aparece en la aleya en la que Al-lah dijo: {[…] entonces atestiguarán contra ellos sus propios oídos, ojos y pieles todo lo que cometieron. Dirán a sus pieles: “¿Por qué atestiguan contra nosotros?”. Les responderán: “Nos hizo hablar Dios, Quien hace hablar a todas las cosas”. Sepan que Él los creó la primera vez, y que ante Él volverán} [Corán 41:20-21].

El mal uso de la lengua es una de las acciones que más gente llevará a la desgracia el Día del Juicio, tal como se registra en el relato en el que Mu’adh Bin Yabal, que Al-lah esté complacido con él, dijo que el Profeta le dijo: “¿Quieres saber cuál es el asunto más peligroso al que está expuesta una persona?”. Respondió: “Por supuesto que sí”. Entonces [el Profeta] se agarró su lengua y dijo: “Ten mucho cuidado con tu lengua”. Preguntó Mu’adh: “¿Seremos juzgados por lo que digamos?”. Respondió: “¡Claro que sí! Son las palabras que se pronunciaron el motivo por el que la gente será arrojada de cara al fuego” (Tirmidhi). Por lo tanto, no hay salvación de este castigo más que tener mucho cuidado con lo que se habla, para que no se digan sino cosas buenas y beneficiosas, y guardar silencio cuando es debido. Uno de los más grandes peligros a los que está expuesto cualquier individuo son los insultos y groserías que dice. Es por eso que a continuación expondremos una serie de hadices en los que se prohíbe esta mala costumbre.

Prohibición de insultar a los sahabah

Un sahabah fue cualquiera de los contemporáneos del Profeta Muhammad que lo vio en vida, creyó en su mensaje y murió siendo creyente.

Abu Sa’id Al Judri reportó que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No insulten a mis sahabah. Si cualquiera de ustedes pagara el equivalente del peso de la montaña de Uhud en oro, jamás alcanzaría su mérito” (Bujari).

Esta es una prohibición contundente, pues ellos fueron quienes dieron todo por preservar el mensaje del Islam intacto; así que lanzar un insulto en contra de ellos es insultar el Corán y la Sunnah y poner en duda su veracidad, ya que Al-lah los dignificó y elevó a un lugar de honor.

Prohibición de insultar al tiempo

Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No insulten el tiempo, porque Al-lah es el tiempo (es Quien lo controla y decreta los sucesos que acontecen en él)” (Muslim). En otra versión de este hadiz encontramos: “Yo (Al-lah) Soy el tiempo, y Yo alterno los días y las noches, hago que reinos vayan y vengan” (Bujari). Ad-Dahr (el tiempo) no es uno de los nombres de Al-lah, pero el hadiz indica claramente que Él es Quien posee el poder sobre este; así que insultarlo equivale a insultar a Quien lo controla.

En la época de la Yahilia (era preislámica, era de la ignorancia) los árabes solían lanzar improperios en contra del tiempo cuando les sucedía alguna desgracia, pedían sus bienes y riquezas o moría algún ser querido. Así que, como todos esos sucesos son decretos divinos, no es correcto insultar su ocurrencia y esta es la razón por la que el Profeta Muhammad prohibió hacerlo.

Prohibición de insultar a los muertos

Aisha, que Al-lah esté complacido con ella, reportó que el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No insulten a los muertos, pues ellos ya recibirán lo que merecen por todas sus obras” (Bujari).

No se debe insultar a los muertos sin importar si eran o no musulmanes, tal como los expertos, entre ellos Ibn Rushd, lo señalan. Además, tras la muerte todos seremos recompensados o castigados con base en lo que creímos e hicimos, estos insultos no traen beneficio alguno, por más que haya alguno que lo “merezca”. También, porque se puede ofender a la familia del finado, como se encuentra en una versión de este hadiz registrada por Ahmad: “No insulten a los muertos, porque hacerlo ofende a sus deudos”.

Prohibición de insultar al/la musulmán/na

Ibn Mas’ud, que Al-lah esté complacido con él, reportó que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Insultar a un musulmán es un acto inmoral y matarlo es un acto de kufur (incredulidad)”.

El mensaje del hadiz es muy claro, aquel que insulte sin justa razón a un musulmán es un inmoral; es más, el Profeta Muhammad declaró que quien lo hace es un ignorante y que en él hay vestigios del tiempo del yahilia, tal como lo encontramos en el suceso en el que Abu Dhar insultó a un criado hablando mal de su madre, cuando el Profeta dijo: “¡Abu Dhar, quisiste denigrarlo ofendiendo a su madre! En ti hay restos de ignorancia (y de la época de la yahilia), aquellos a los que Al-lah puso bajo su responsabilidad son hermanos suyos”.

Prohibición de insultar a los padres

‘Abudl-lah Bin Omar, que Al-lah esté complacido con él, contó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Uno de los pecados capitales es maldecir a los padres”. Le preguntaron: “¿Cómo puede alguien maldecir a sus padres?”; respondió: “Cuando alguien insulta los padres del otro y este le responde insultando a su padre y a su madre”.

Este hadiz es claro en señalar que insultar a los padres de otra persona es haram, y que hacerlo provoca una reacción que el Islam evita al máximo, tal como lo encontramos en lo que Al-lah dijo: {Y no insultes a quienes ellos invocan en lugar de Dios, para que ellos no insulten a Dios, reaccionando con hostilidad y sin conocimiento} [Corán 6:108].

Prohibición de insultar al shaitan (el demonio)

Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, narró que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No insulten al shaitan y luego busquen refugio en Al-lah de su mal” (Tamam, y lo acreditó el Albani). En otro hadiz encontramos que el Profeta dijo: “No insulten al shaitan, más bien, busquen refugio en Al-lah de su mal”, relato confirmado por la aleya en la que leemos: {Si sientes que el demonio te susurra, refúgiate en Dios. Él todo lo oye, todo lo sabe} [Corán 7:200].

Prohibición de insultar el viento

En la Sunnah encontramos que al soplar el viento hay que suplicarle a Al-lah por el bien que pueda traer y protección del mal que pueda llegar con él.

Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, reportó que el enviado de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El viento es una creación de Al-lah, Él lo envía con bendiciones o con castigo. No lo insulten, más bien, pídanle a Al-lah por el bien que hay en él y refúgiense en Dios del mal que pueda traer” (Abu Dawud).

Prohibición de insultar al gallo

Zaid Bin Jalid Al Yuhani contó que un hombre maldijo a un gallo que había cacareado en presencia del Mensajero de Al-lah, entonces el Profeta le dijo: “No lo insultes, porque él está llamando a la oración” (Ahmad). En otra versión de este evento dijo: “No lo insultes, que él los despierta para que hagan la oración” (Abu Dawud).

Prohibición de insultar la fiebre

Yabir Bin ‘Abdul-lah, que Al-lah esté complacido con él, reportó que el Profeta fue donde Umm As-Sayib y le preguntó: “¿Qué tienes?”, ella le respondió: “Fiebre. No hay bendición de Al-lah en ella”. Entones el Profeta le dijo: “No insultes la fiebre, pues esta purifica los pecados de la persona de la misma manera en que el fuego limpia de impurezas el hierro” (Muslim). Además, nos dijo, según lo mencionado por Aisha, que Al-lah esté complacido con ella: “La fiebre es una llamarada del Infierno, así que enfríenla con agua” (Bujari).

Estos son algunos de los dichos proféticos en los que se prohíbe maldecir. Son una lección para que el musulmán tenga mucho cuidado con lo que dice y que mejore su comportamiento, pues cada uno de nosotros tendremos que rendir cuentas sobre lo que sale de nuestras bocas.
 

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