La motivación para tener paciencia ante las pruebas y cómo combatir la desesperación y el descontento

29-4-2026 | IslamWeb

Pregunta:

A veces la prueba (bala') sobre un siervo se prolonga tanto que llega a perder la esperanza del alivio (farayy). Entonces, ¿cómo se puede tener paciencia (sabr) ante una prueba tan prolongada? Y si soy puesto a prueba con calamidades (masa'ib), y soy paciente en algunas de ellas pero me desespero (yaza') en otras, ¿se me priva de la recompensa (ajr) por aquellas calamidades en las que sí tuve paciencia?

Respuesta:

Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.

El creyente (mu'min) no pierde la esperanza en la misericordia de Al-lah y Su alivio, sin importar cuánto se prolongue la prueba, cuánto se le estrechen los caminos o se le corten los medios. El Altísimo dijo: «¿Y quién pierde la esperanza en la misericordia de su Señor sino los extraviados?» [Corán 15:56]. Y dijo, Glorificado sea: «... y no pierdan las esperanzas en la misericordia de Al-lah, pues no pierden las esperanzas en la misericordia de Al-lah sino los que se niegan a creer» [Corán 12:87].

Entonces, ¿cómo podría desesperar quien deposita su esperanza en un Señor Generoso, Misericordioso, Todopoderoso, de amplios dones, que se enoja con quien no Le pide, y en Cuyas manos están los tesoros de todas las cosas? El Altísimo dijo: «No hay nada de lo que no posea sus tesoros, y lo hago descender en la medida que Yo decido» [Corán 15:21].

¿Cómo va a desesperar el creyente si sabe que todo sucede por el decreto y la predestinación divina (qada' y qadar)? El Altísimo dijo: «He creado todas las cosas en su justa medida» [Corán 54:49].

Las aleyas (versículos del Corán) y los ahadiz (tradiciones proféticas) sobre la inmensa virtud de la paciencia y la recompensa para quienes la practican son sumamente abundantes. El Altísimo dijo: «A los pacientes se les dará su recompensa sin medida» [Corán 39:10].

Y dijo el Altísimo: «...Pero dales la albricia a los pacientes. * Aquellos que cuando los alcanza una desgracia dicen: "De Al-lah somos y a Él hemos de volver". * Esos son los que su Señor agraciará con el perdón y la misericordia, y son los que siguen la guía» [Corán 2:155-157].

En el Sahih de Al-Bujari y en otras recopilaciones, dijo Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «A quien Al-lah quiere hacerle un bien, lo pone a prueba».

Así que ten paciencia (sabr), busca tu recompensa en Al-lah (ihtisab) y no te indignes ante el decreto de Al-lah, el Altísimo; porque todo lo que Él, Glorificado sea, decreta para Su siervo creyente es un bien para él: si le ocurre algo bueno y agradece, es un bien para él; y si le ocurre una adversidad y tiene paciencia, también es un bien para él.

Sobre cómo tener paciencia ante las pruebas, puedes revisar la Fatwa: 361879.

En cuanto a la paciencia que sí lograste tener ante la prueba, serás recompensado por ella, si Al-lah el Altísimo quiere. El hecho de que hayas caído en la desesperación o en la impaciencia en otro momento no impide esa recompensa, pues la norma general (asl) es que el musulmán es recompensado por sus buenas obras. El Altísimo dijo: «Pero a los creyentes que obren rectamente, no dejaré de recompensarlos por sus buenas obras» [Corán 18:30].

Y la paciencia ante la adversidad es, sin duda alguna, una de las buenas obras. Por lo tanto, haz un arrepentimiento sincero (tawbah) ante Al-lah, el Altísimo, por la desesperación y el descontento en los que caíste, y serás recompensado por tu paciencia, si Al-lah el Altísimo quiere.

En "Maimu' Al-Fatawa" del Sheij del Islam Ibn Taimiah, que Al-lah el Altísimo tenga misericordia de él, se cita lo siguiente: Se le preguntó al Sheij –que Al-lah tenga misericordia de él– acerca de un hombre que es adicto a cosas prohibidas (muharramat), pero que es constante en sus cinco oraciones diarias, envía bendiciones sobre Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cien veces al día, y dice: "Subhan Al-lah, Al-hamdu lillah, wa la ilaha illa Al-lah" (Glorificado sea Al-lah, las alabanzas son para Al-lah, y no hay divinidad excepto Al-lah) cien veces cada día. ¿Acaso esto expía [sus faltas] mediante la oración y la petición de perdón (istighfar)?

Él respondió: Al-lah, el Altísimo, dijo: «Quien haya realizado una obra de bien, por pequeña que sea, verá su recompensa. Y quien haya realizado una mala obra, por pequeña que sea, verá su castigo» [Corán 99:7-8]. Por ende, quien sea creyente y realice una buena obra buscando el rostro (la complacencia) de Al-lah, el Altísimo, entonces Al-lah no es injusto con él, sino que lo recompensa por ello.

En cuanto a lo que hace de lo prohibido (muharram) en una medida menor, merece castigo por ello, pero se espera para él el arrepentimiento otorgado por Al-lah, tal como dijo Al-lah, el Altísimo: «Otros, en cambio, reconocieron sus pecados y [se arrepintieron de] haber mezclado obras buenas con otras malas. A estos Al-lah los perdonará...» [Corán 9:102]. Y si muere y no se arrepiente, entonces su asunto queda en manos de Al-lah; Él es quien mejor conoce la magnitud de sus buenas y malas obras. Fin de la cita.

Y Al-lah sabe más.

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