Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.
La mujer reconoce el estado de pureza mediante una de dos señales: la sequedad total (jufuf) o el flujo blanco transparente (qassah baida); puedes consultar la fatwa número 118817. Si el sangrado y el flujo amarillento (sufrah) o amarronado/turbio (kudrah) asociado a este se detienen, y la mujer observa la sequedad, es su obligación apresurarse a realizar el baño ritual mayor (gusl) sin demorarlo justificándose con la falta de movimiento o cosas similares.
Ahora bien, si ella ya realizó el gusl y después de este nota un flujo amarillento o amarronado, eso no se considera menstruación (hayd), tal como lo explicamos con detalle en la fatwa número 134502.
Por lo tanto, ese segundo flujo que viste después de haberte purificado del sangrado no cuenta como menstruación. Lo único que debes hacer es lavar tus partes íntimas (istinya) debido a esa secreción, y realizar la ablución menor (wudu) para poder llevar a cabo la oración ritual (salah).
Y Al-lah sabe más.