Consejos útiles para organizar el tiempo, aprovecharlo y no desperdiciarlo Fatwa No: 530395
- Fecha de publicación:21-7-2026
- Valorar:
A pesar de que siento que Al-lah siempre quiere guiarme y darme el éxito, a veces retraso la oración (Sala), o me cuesta muchísimo equilibrar las tareas de la casa y los estudios. El problema es que me doy cuenta de que la falta de control sobre mi tiempo es la raíz de muchos de mis problemas, sobre todo cuando me quedo despierta hasta tarde. A veces, aunque sea raro, caigo en la trampa de consumir contenido chatarra y trivial, y aunque me repito mil veces que debo alejarme de todo lo que me estanca, termino haciéndolo de nuevo. Intento ser positiva y agradecerle a Al-lah todos los días por Sus bendiciones, pero al mismo tiempo lidio con un sentimiento muy fuerte de soledad, ya que no tengo a nadie cercano ni una amiga de verdad, a pesar de que apenas estoy empezando la universidad.
Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.
Nuestro consejo para ti es que te esfuerces de verdad en organizar tu tiempo y lo manejes con mucha más firmeza y seriedad. No puedes permitirte que el contenido trivial te robe ni un minuto de tu día, porque tu tiempo es tu capital más valioso.
Como punto de partida, pon siempre tu oración (Sala) y tu adoración como la máxima prioridad absoluta, asegurándote de no retrasar nunca el rezo fuera de su horario establecido. Retrasar la oración y sacarla de su tiempo es uno de los pecados mayores (Kaba'ir) y uno de los actos más destructivos (Mubiqat), tal como lo detallamos a fondo en la Fatwa número 130853.
Además, busca refugio y apoyo en Al-lah para todo lo que te propongas. Esfuérzate en suplicarle (Dua) constantemente, pidiéndole que te ayude a estructurar tu rutina y a invertir tus horas en lo que realmente te suma.
Ahora bien, si por cosas de la vida te equivocas, cometes una falta, o te excedes en actividades permitidas al punto de desperdiciar tu tiempo, ¡no te rindas ni te des por vencida! Simplemente regresa, vuelve a organizar tu horario, resiste y sigue adelante. Caer en un desliz no es el fin del mundo ni el final del camino.
Por último, intenta rodearte de mujeres virtuosas y de buen corazón. Busca amigas cuya compañía te impulse a obedecer a Al-lah y que te lleven de la mano hacia todo lo que beneficia tanto tu vida espiritual como tu vida mundanal.
Y Al-lah es quien más sabe.