Al Haram, lo ilícito - I

Al Haram, lo ilícito - I
1974 576

  

Ten cuidado de caer en lo prohibido
 
Nos relata Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, que el profeta Muhammad, sallallaahu ‘alayhi wa sallam, les dijo un día: “¿Quién de ustedes tomará, cumplirá y enseñará lo que les voy a decir a continuación? Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Yo Profeta”. Entonces se dirigió a él y le dijo: “Cuídate de caer en lo prohibido, pecaminoso, y serás de los que más adoren a Al-lah; acepta lo que Al-lah te da, y serás el más rico de todos los hombres; pórtate bien con tu vecino, y serás creyente; quiere para los demás lo que deseas para ti, y serás un muslim (musulmán); y no exageres en la risa, pues exagerar en ella lleva a que el corazón muera…”
 
De esta manera, nos enseñó el Profeta Muhammad, sallallaahu ‘alayhi wa sallam, con sus consejos, los cuales siempre son de una forma general y completa en todo aspecto que guía hacia el bien; sin que quede forma de benevolencia alguna que no haya sido expresada en los consejos que nos dio el Profeta Muhammad, sallallaahu ‘alayhi wa sallam, invitando a todos los seres humanos a que los apliquen en sus vidas. Al mismo tiempo, encontramos que él nos previno de todas las formas de males que amenazan a la humanidad. Así, tenemos que el primero de sus consejos es que nos alejemos de todo lo que Al-lah, el Altísimo, ha prohibido; pues lo primero que se le pide al ser humano es que deje a un lado los actos censurables. Por esto, nuestros sabios nos enseñan una regla de vida primordial: antes de hacer un bien hay que dejar el mal. De esta manera, la principal tarea que debe cumplir el musulmán es renunciar a todo lo que pueda ser perjudicial para los hombres, mejorar su condición y que desistir de cualquier acción que Al-lah haya prohibido.
 
¿Qué es lo prohibido?
 
Ahora bien, centremos nuestra vista en lo que significa prohibido o pecaminoso en el Islam. Los enemigos de nuestra creencia tratan, por todos los medios posibles, de hacer entender y pensar a los musulmanes que nuestra religión, el Islam, prohíbe absolutamente todo; complicándole de esta manera, a todo aquel que se quiera arrepentir, el camino al arrepentimiento. Así, cuando se llama a una persona a que se arrepienta, lo primero que va a hacer es refutar diciendo: “¿¡Pero cómo he de hacerlo si el Islam nos dificulta la vida al prohibirnos todo?!” Esta es, lógicamente, una interpretación equivocada y un mal entendimiento del Islam; ya que lo que se conoce como “muharam” o prohibido en el Islam es muy limitado. Afirmamos esto debido a  que en el Corán, la palabra de Al-lah, se menciona lo ilícito y no lo que es permitido o “Halal”. ¿Por qué? Pues porque lo prohibido o muharam es poco, mientras que el Halal o permitido es demasiado; así que menciona lo que es poco y omite lo que es mucho, por eso es que nos dice: “se os ha prohibido esto y esto, pero lo todo lo demás es lícito”. Ddice Al-lah en el Corán (lo que se interpreta en español): {Diles: Venid que os informaré lo que vuestro Señor os ha prohibido: No debéis asociarle nada y seréis benevolentes con vuestros padres, no mataréis a vuestros hijos por temor a la pobreza, Nosotros Nos encargamos de vuestro sustento y el de ellos, no debéis acercaros al pecado, tanto en público como en privado, y no mataréis a nadie que Al-lah prohibió matar, salvo que sea con justo derecho. Esto es lo que os ha ordenado para que razonéis.} [Corán 6:151]
 
Al-lah prohíbe con sabiduría
 
Es así, entonces, que Al-lah, Altísimo sea, nos expone el Haram en el Corán, por la razón que mencionamos con anterioridad. El Haram se relaciona con lo que decimos y hacemos: con la conducta, el comportamiento, y con los alimentos que ingerimos, sean sólidos o líquidos. Pero lo más sorprendente es que hay una realidad que se nos hace evidente: que todas y cada una de las cosas que Al-lah prohibió en los aspectos señalados, son perjudiciales para el ser humano. Por ejemplo, cuando al Al-lah prohíbe un determinado comportamiento o conducta, lo hace por que es perjudicial, tanto para la persona que la practica como para todos quienes lo  rodean. ¿Acaso la injusticia, la corrupción, el asesinato y las malas conductas, no son dañinas para la persona y para toda la humanidad? Por esta misma razón es que nos prohíbe la mentira, el chisme o bochinche como se dice popularmente, y la difamación; pero te permite todo lo bueno que puedas decir y que tus palabras sirvan como un medio para solucionar problemas entre las personas. Del mismo modo, encontramos que en lo que tiene que ver con la alimentación, todo lo que es ilícito lo es por el daño que causa a la salud. ¿Qué piensas sobre la carne de cerdo o la carne mortecina, o la de animales carroñeros?, ¿es beneficiosa o perjudicial? Pero los demás tipos de carne sí han sido permitidos por Al-lah para el consumo humano. Y más sorprendente todavía, es el hecho que hoy en día la ciencia moderna, en todas sus ramas, ha confirmado la veracidad y sabiduría detrás de cada prohibición mencionada en el Corán; y no podía ser de otra manera, ya que se trata de la Palabra de Quien creó todo cuanto existe, el único Conocedor real de Sus criaturas.
 
Igual sucede con las bebidas alcohólicas, lo único que Al-lah nos ha prohibido es todo aquello que embriaga, haciendo que la conciencia se pierda y llevando la razón del ser humano a niveles por debajo de los animales. ¿Acaso este tipo de bebidas traen cosas buenas para las personas?, por supuesto que no. Pero todas las demás bebidas son permitidas por Al-lah, el Altísimo.
 
Continúa…

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