Más allá de los rituales (Parte1)

Más allá de los rituales (Parte1)
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Las metas y propósitos principales del Hayy

Al-lah, el Todopoderoso, Dice en el Noble Corán (lo que se interpreta en español): {Y [también le Ordenamos:] convoca a los hombres a realizar la peregrinación; vendrán a ti a pie o sobre camellos exhaustos de todo lugar apartado. Para que atestigüen todas las gracias [de la peregrinación], y recuerden el nombre de Al-lah en los días consabidos al sacrificar las reses del ganado que Él les ha proveído. Comed, pues, de ellas y dad de comer al indigente y al pobre.} [Corán 22:27-28]
El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “… Quien realice el Hayy solamente por la causa de Al-lah y, en el transcurso de este, se abstiene de la obscenidad y la desobediencia, regresa del Hayy tan limpio de pecad como un niño recién nacido, tan limpio de pecado como lo estaba el día en su madre lo dio a luz…” [Bujari y Muslim]
El Compañero ‘Amer ibn Al ‘As, que Al-lah Esté complacido con él, relató: “Cuando el Islam entró en mi corazón, fui al Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, y dije: ‘Dame tu mano para jurarte fidelidad’. El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, extendió su mano pero yo retiré la mía. Él, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: ‘¿Qué pasa ‘Amer?’ Dije: ‘Quiero poner una condición’. ‘¿Y cuál es?’, dijo el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam. Dije: ‘Que Al-lah me Perdone’. Entonces, el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: ‘¿No sabes que el Islam limpia lo que pasó antes de él, y que la Hiyrah (emigración) limpia lo que pasó antes de esta, y que el Hayy limpia lo que pasó antes de éste?’” [Muslim]
El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, también dijo: “No hay un día en el que Al-lah Libere a más de Sus siervos (del castigo del Infierno) que el Día de ‘Arafah; Él, el Todopoderoso, se Aproxima este día, y luego Muestra orgulloso los peregrinos a los Ángeles Diciendo: “¿Qué es lo que buscan…?” [Muslim]
Los versos coránicos y las narraciones proféticas previamente citados describen las grandiosas bendiciones y recompensas que Al-lah Otorga a quienes responden a Su llamado de realizar el Hayy y lo hacen de la forma en que debe ser realizado.
Algunos podrían decir: “¿Por qué el Hayy, que es obligatorio una vez en la vida, ocupa ese rango tan elevado entre los rituales del Islam?” El plantearse esta pregunta no implica la negación de las bendiciones de Al-lah; por el contrario, esto es más bien animado por un deseo de conocer las razones detrás del estatus del Hayy, para que este conocimiento sea una motivación para realizarlo y hacerlo de la mejor forma posible.
Comencemos considerando la narración profética citada al principio de este artículo, la cual sugiere que el Hayy comprende los siguientes 4 elementos:
1.      La adoración a la que se refiere la narración es el Hayy.
2.      El objetivo del Hayy es buscar la complacencia de Al-lah: la sinceridad, una condición necesaria para la validez de todos los actos de adoración.
3.      Los factores que invalidan el Hayy son: involucrarse en actos sexuales y cometer una desobediencia seria.
4.      La recompensa del Hayy es el perdón de todos los pecados.
¿Qué es el Hayy?
Literalmente, la palabra Hayy en árabe significa viaje, especialmente uno que tiene un propósito elevado. En el sentido legal, el Hayy se refiere al peregrinaje a la casa de Al-lah, la Ka’bah, en un estado físico y mental específico, y en un tiempo predeterminado para realizar los rituales específicos. Como tal, el Hayy es una amplia y extensiva forma de adoración que exige unir y administrar los recursos financiero, físico, mental y emocional por un periodo de tiempo prolongado, en el que la persona debe realizar un gran número de acciones de diferentes valores religiosos: prerrequisitos, actos obligatorios y recomendados, que requieren que la persona tenga un conocimiento razonable de qué, cómo y dónde realizar cada uno de esos actos particulares. Quienes han ido al Hayy o lo han estudiado saben lo complicado que puede ser realizarlo.
Sin embargo, realizar los rituales del Hayy de acuerdo con la Shari’ah (Ley Islámica) no será el tema principal a tratarse en estos artículos. Por el contrario, su centro serán los otros aspectos del Hayy, a los que se hace alusión en los versos coránicos y las narraciones proféticas antes mencionados. Aclararemos algunos de los conceptos y significados importantes que el Hayy personifica; significados que, desafortunadamente, muchos peregrinos ignoran o son indiferentes ante ellos, un hecho brevemente representado por la historia sobre un hombre que se sorprendió al ver la multitud de peregrinos en el valle de Muzdalifah: “¡Dios mío! ¡Mira el número de peregrinos!” Un hombre sabio que estaba parado a su lado respondió: “No, los pasajeros son muchos, pero los peregrinos solo unos cuantos”.
Los rituales del Hayy parecen tener una naturaleza más física y financiera, pero cuando consideramos profundamente lo que se está llevando a cabo, en cualquiera de sus etapas, nos damos cuenta de que son esos otros significados y objetivos (llamados Maqasid o metas y propósitos principales de la Shari’ah) los que han sido enfatizados para los peregrinos, y no los rituales en sí mismos. Es cierto que las metas principales así como la dimensión espiritual son esenciales para todos los tipos de adoración en el Islam, pero la variedad de los actos que forman la adoración en el Hayy, la magnitud de las principales metas y los significados implícitos en ellas son más maravillosos –y así es su impacto espiritual– que en cualquier otro acto de adoración en el Islam. He aquí una breve discusión sobre algunas de estas metas principales.
Ihram: El retorno al origen
El Ihram es el primer pilar del Hayy y probablemente el más poderoso de los ritos islámicos de adoración que un musulmán pueda experimentar. Un tiempo en el que la persona declara conscientemente la intención de comenzar los ritos del Hayy, el Ihram es un acto a través del cual el peregrino reconoce la santidad y reverencia del Hayy, de la Casa de Al-lah (Ka’bah) y del santuario (Haram) que lo rodea al no pasar el punto del Miqat hacia la Ka’bah sin estar en estado de Ihram. Este estado denota que todos los peregrinos, de todas las clases socials, razas y situación económica desechan todos esos signos aparentes de tales diferencias, visten la misma ropa simple –compuesta de dos telas blancas–, declaran la misma intención y pronuncian las mismas palabras de sumisión a Al-lah, el Único Dios, en voz alta y con resolución: “Labaika Al-lahumma labaik”, creyendo que lo hacen en respuesta al llamado de Al-lah pronunciado por el Profeta Ibrahim (Abraham), la paz sea con él, a la humanidad para someterse a Él y acudir en peregrinaje a Su Casa y Lugar Sagrado.

Abandonar todo lo que no nos concierne, renunciando a muchos deseos, permitidos y prohibidos, abandonar todas las causas de división, promover la igualdad y la justicia, y santificando la vida y los derechos de los otros, musulmanes o no musulmanes, son algunas de las más importantes dimensiones de los actos que el Ihram enfatiza. En un sentido, Ihram ayuda a los peregrinos a regresar al Fitrah, el estado original de pureza: amando a Al-lah, rechazando lo que Él Prohíbe y estando en un estado de sumisión a Sus mandamientos y Voluntad.

Más allá de los rituales (Parte 2)

Más allá de los rituales (Parte 3)

Más allá de los rituales (Parte 4)

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