Enseñanzas y moralejas de la Hiyrah (Parte 3)

Enseñanzas y moralejas de la Hiyrah (Parte 3)
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11-La disposición, la preparación y el llanto por felicidad:
 
El efecto de la educación del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, aparece en la disposición voluntariosa de Abu Baker y ‘Ali ibn Abu Talib, que Al-lah esté complacido con ambos, ya que cuando Abu Baker quiso emigrar hacia Medina el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, le dijo: “No te apresures en emigrar, ojala Al-lah, Alabado Sea, Permita que un Compañero emigre contigo”. Durante cuatro meses alimentó a dos camellas que tenía con las hojas del Samur, que caen al golpearlas con un palo”. Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, fue educado para ser un líder. Debido a su inteligencia, se dio cuenta de que el momento de la emigración sería difícil y podría producirse de un momento a otro súbitamente. Por eso, preparó los recursos logísticos de la emigración, y preparó a su familia para servir al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam. Cuando el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo a Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, que Al-lah, el Altísimo, le Dio la autorización de emigrar, Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, lloró de felicidad. ‘A’ishah, que Al-lah esté complacido con ella, dijo: “Juro por el Nombre de Al-lah, Alabado Sea, que nunca vi a alguien llorar de felicidad tanto como vi a mi padre ese día”. Así que Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, empezó a preparar y a planear para la emigración, comprando dos camellas, alimentándolas en su casa y preparándolas bien. En la narración de Al Bujari, que Al-lah le dé Su perdón: “
 
Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, sabía bien el significado de emigrar con el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, pues eso significaba que él estaría solo con el Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, algunos días por lo mínimo. Él iba a sacrificar su vida por su maestro, su líder, y su querido, el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam. ¡Qué ganancia iba a tener Abu Baker! Estar solo, acompañando al maestro de todas las criaturas, sallallahu ‘alayhi wa sallam, todo ese tiempo.
Los sentimientos de amor en Al-lah, Alabado Sea, aparecían en el temor de Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, de que los incrédulos los vieran, mientras estaban escondidos en la cueva. Así, Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, fue un ejemplo ideal del sincero soldado, divulgador del Islam, con su honesto líder, cuando el peligro lo rodeaba, teniendo temor de que su líder perdiera la vida.
En aquel momento, Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, no tenía temor de que él mismo perdiera su vida, si no fuera así, no habría acompañado al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, en esa emigración tan peligrosa, sabiendo que el castigo mínimo para él, si los incrédulos les cogían, sería matarlo. Pero Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, tenía temor de que el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, perdiera su vida, tenía temor por el futuro del Islam si los incrédulos detuvieran al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam.
El sublime sentimiento de la fe certera de Abu Baker aparecía en su emigración con el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, en muchas situaciones, como por ejemplo: cuando Abu Baker respondió a quien le preguntó: “¿Quién está contigo?”. Entonces Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, le respondió: “Es un guía para mi camino”. La persona que hizo la pregunta pensó que Abu Baker se refería al camino mismo, aunque Abu Baker se refería al camino de la bondad (El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam). Eso indicaba que Abu Baker, podía utilizar el hecho de jugar con las palabras para no mentir, ya que Al Hiyrah debía realizarse en secreto, y el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, aceptó su acto.
 ‘Ali ibn Abu Talib, fue también un ejemplo del soldado sincero para Ad-Da‘wah del Islam, ya que él puso en riesgo su vida para proteger la vida de su líder y en la seguridad de la vida del líder estaba la seguridad de Ad-Da‘wah, ya que si el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, hubiera sido asesinado, Ad-Da‘wah se habría perdido. ‘Ali, que Al-lah esté complacido con él, en esa noche durmió en la cama del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, y era posible que las espadas de los jóvenes de Quraish lo mataran, pero ‘Ali no hizo caso a eso, buscando la seguridad del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, el Mensajero de la Ummah y el líder de Ad-Da‘wah.
 
12-El arte de dirigir y tratar con las personas: 
 
El amor profundo de Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, hacia el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, apareció en Al Hiyrah. También, el amor del resto de los Compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, aparece en As-Sirah del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam; ese amor en Dios provenía del corazón, con sinceridad, no fue un amor hipócrita, ni un amor por intereses mundanos, ni un amor por temor o para alejarse de un daño. Una de las razones de ese amor hacia el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, fue sus cualidades sabias de liderazgo, pues él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, pasaba las noches despierto para que ellos durmieran; él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, se cansaba, para que ellos descansaran; él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, pasaba hambre, para que ellos pudiesen comer lo suficiente; él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, se sentía feliz cuando ellos eran felices; y él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, se sentía triste cuando ellos estaban tristes.
Quien sigue la Sunnah del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, en su vida privada o social, participando con la gente en su felicidad, su tristeza, y hace sus obras por la causa de Al-lah, Alabado Sea, sin duda, obtendrá algo de este tipo de amor de parte de su gente, si es que es un líder, un gobernante o detenta alguna responsabilidad en la Ummah islámica. 
 
El liderazgo correcto es el que puede dirigir y es capaz de tratar con la gente. Cuanto mayor sea la proporción de la buena orientación, mayor será la proporción de la bondad de los gobernados. Cuanto mayor sea la cantidad del esfuerzo que hace el comandante, será también mayor la proporción del amor de los soldados hacia sus líderes. El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, fue cariñoso y misericordioso con sus soldados y con sus seguidores, pues él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, emigró después de que la mayoría de sus Compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, habían emigrado. No permanecieron en La Meca excepto los débiles o los que fueron obligados a hacerlo, o quien tenía misiones especiales durante Al Hiyrah.
 
13-En el camino, Buraidah Al Aslami, que Al-lah esté complacido con él, abrazó el Islam con un grupo de su pueblo:
 
El musulmán que tiene Ad-Da‘wah profundamente enraizada en su alma, no se aburre ni un momento de invitar a la gente hacia la religión de Al-lah, Glorificado Sea, incluso si las circunstancias son difíciles, crueles y hay muchos problemas, mucha confusión, y falta de seguridad. El saca provecho de cualquier oportunidad adecuada para hacer Da‘wah a la gente. Así fue el Mensajero de Al-lah, Yusuf (José), la paz sea con él, cuando entró en la cárcel injustamente, acompañando a los prisioneros. Él, la paz sea con él, no se lamentó por su suerte, ni siquiera en esa oscura etapa de su vida se ocupó de otra cosa fuera de llamar al Islam, al Tawhid y de llevarlo a la gente, luchando contra el politeísmo, luchando contra la adoración de otro dios que no fuera Al-lah, y evitando someterse a ninguna criatura. Al-lah, el Omnipotente, el Majestuoso, Dice (lo que se interpreta así en español):
{Antes de que os traigan la comida ya os habré dado su interpretación. Esto [la interpretación de los sueños] es lo que mi Señor me enseñó; por cierto que yo no sigo la religión de un pueblo que no cree en Al-lah ni en la otra vida. Y sigo la religión de mis padres, Ibrahim (Abraham), Is-haq (Isaac) y Ya‘qub (Jacob), y no asociamos ningún copartícipe a Al-lah. Esto es una gracia de Al-lah para nosotros y para todo aquel que siga la guía, pero la mayoría de los hombres no lo agradecen ¡Oh, mis dos compañeros de cárcel! ¿Acaso los diversos ídolos [que adoráis] pueden equipararse a Al-lah, Único, Victorioso? Los que adoráis en vez de Él no son más que nombres que habéis puesto vosotros y vuestros padres [a piedras y estatuas], y Al-lah no os confirió autoridad alguna para ello. Ciertamente el juzgaros compete a Al-lah, Quien ordenó que no adoréis a nada ni nadie excepto a Él; ésta es la religión verdadera, pero la mayoría de los hombres lo ignoran} [Corán 12: 37-40].   
 
La Sura de Yusuf fue revelada en La Meca, y Al-lah, el Altísimo, ordenó al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, a tomar a los profetas y a los mensajeros, la paz sea con ellos, como ejemplos en su Da‘wah. Por eso, encontramos al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, en su emigración hacia Medina, mientras estaba siendo perseguido por los incrédulos, autorizados a matar al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, tentando a sus criminales con su dinero para traer la cabeza del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, vivo o muerto. A pesar de todo eso, él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, no olvidó su misión y su mensaje. Ya que en su camino, el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, se encontró con un hombre llamado Buraidah Al Aslami, que Al-lah esté complacido con él, en una caravana de su pueblo. Entonces, el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, les invitó a abrazar el Islam, y ellos aceptaron y creyeron en él, sallallahu ‘alayhi wa sallam.
 
Ibn Hayr Al ‘Asqalani, que Al-lah le dé Su perdón, mencionó: “El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, en su camino hacia Medina, se encontró con Buraidah ibn Al Husaib ibn ‘Abdul-lah ibn Al Hariz Al Aslami, entonces el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, les invitó al Islam. Al-lah, Alabado Sea, Hizo a Buraidah guiar a su gente, apresurándose a ser musulmanes. Así aprendemos de él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, de una manera incomparable en cuanto a Al Fiqh de tratar con las personas. El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: “Aslam hizo las paces con Al-lah, Alabado Sea, Ghifar fue perdonado por Al-lah, el Altísimo, y no soy yo quien lo dijo, sino que Al-lah, Glorificado Sea, Es quien lo Ha dicho”. 
 
14-En el camino de Al Hiyrah, dos ladrones se hicieron musulmanes gracias al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam:
 
Mientras el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, estaba cerca de Medina, habían dos ladrones que se llamaban Al Muhanain (Los humillados). El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, les invitó a abrazar el Islam y efectivamente lo abrazaron. Después, el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, les preguntó acerca de sus nombres, a lo que ellos respondieron: “Nos llamamos Al Muhanain”. Pero el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, les dijo: “No, ahora sois Al Mukramain (Los honrados)”. Y les ordenó dirigirse hacia Medina. En esta historia aparece la preocupación del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, por Ad-Da‘wah, ya que él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, sacó provecho de una oportunidad en su camino e invitó a dos ladrones a ser musulmanes. A pesar de la vida de esos dos ladrones de robar y atacar a la gente, ellos aceptaron el Islam.
Esto indica que es fácil que las almas sigan la verdad, si se encuentra a quien la represente con sinceridad, y siempre que el alma de quien escucha ha sido purificada de los deseos desviados. El acto del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, en cuanto a cambiar los nombres de esos dos ladrones de Al Muhanain (Los humillados) a Al Mukramain (Los honrados) es una prueba de la preocupación del Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, por la reputación de los musulmanes y su cuidado por sus sentimientos, honrándoles y elevando su espíritu y su animo.
 
Al elevar el espíritu y el ánimo del ser humano, se fortalece su carácter, empujándolo hacia adelante para hacer lo máximo posible, haciendo buenas acciones.
 
15- Az-Zubair y Talhah, que Al-lah esté complacido con ellos, y su encuentro con el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, en el camino de Al Hiyrah:
 
El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, encontró a Az-Zubair ibn Al ‘Awam en una caravana de comerciantes musulmanes que volvían de Ash-Sham. Entonces Az-Zubair proporcionó al Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, y a Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, ropas blancas para vestir. [Al Bujari]. También, fue narrado por los narradores que Talhah se encontró con el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, y con Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, cuando regresaba de Ash-Sham y también les dio ropa blanca.
16- La importancia de la creencia y la religión para acabar con la enemistad y el odio:
 
La creencia correcta y sana, y la religión islámica tienen un papel muy importante en borrar la enemistad y el odio, y en reunir los corazones y las almas; es un papel que ninguna otra cosa puede realizar excepto la creencia correcta. Hemos visto cómo la creencia islámica reunió a Al Aws y Al Jazray, quitó los efectos de guerras que duraron décadas y alejó la idea de muchas represalias en un corto período de tiempo sólo por adherirse a ella y jurar la fidelidad.
 
También hemos visto lo que la creencia hizo en las almas de Al Ansar, que Al-lah esté complacido con ellos, pues ellos recibieron a Al Muhayirun, que Al-lah esté complacido con ellos, con corazones abiertos y se hermanaron con ellos en un idealismo poco común que todavía provoca el asombro y se considera un ejemplo a seguir. No conocemos en la historia humana de una idea u otro símbolo que haya hecho lo que la creencia pura del Islam hizo en los corazones durante los primeros tiempos en el Islam.
 
Así podemos comprender por qué los enemigos se esfuerzan siempre en debilitar esta creencia y disminuir su efecto en las almas de los musulmanes, y su movimiento perpetuo para animar a los fanatismos tribales y nacionales, y los otros fanatismos como sustitutos de la creencia correcta.

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