Las aleyas del ayuno y su llamado al Islam (Parte 1)

Las aleyas del ayuno y su llamado al Islam (Parte 1)
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 Introducción 

El Islam es en sí una invitación para toda la gente a que crean en Al-lah. Para lograr este propósito establece un método en el que se incluye tanto a los creyentes como a los incrédulos. La metodología fijada por el Islam para llamar a la gente hacia la creencia no es rígida o formulada en una receta determinada, es decir, no se basa sólo en lo que Dice Al-lah, Altísimo y Glorificado sea (lo que se interpreta en español): {Convoca al sendero de tu Señor con sabiduría y bellas palabras. Arguméntales de la mejor manera.} [Corán 16:125] Además, da la libertad a la persona, versada en el conocimiento del Islam para cumplir con esta tarea, de que por medio de su ejemplo y actos lleve a cabo esta misión; por ello, encontramos como ejemplo lo que Al-lah, Altísimo y Glorificado Sea, Dice (lo que se interpreta en español): {Por cierto que enviamos a Noé a su pueblo [y les dijo]: Yo soy para vosotros un amonestador evidente, no adoréis sino a Al-lah, pues temo que os azote el castigo de un día doloroso [el Día del Juicio]. Los líderes de la incredulidad de su pueblo dijeron: No eres más que un mortal como nosotros, y sólo te siguen los pobres y débiles de nuestro pueblo que no piensan. Ciertamente no os creemos mejores que nosotros sino que os consideramos mentirosos. Dijo [Noé]: ¡Oh, pueblo mío! Por cierto que me he presentado ante vosotros con una prueba evidente de mi Señor, Quien me Ha agraciado con Su misericordia [la profecía], pero estáis enceguecidos [y no comprendéis]. ¿Acaso creéis que vamos a imponeros aceptar [el Mensaje] cuando no estáis de acuerdo? ¡Oh, pueblo mío! No os pido retribución alguna a cambio [de transmitiros el Mensaje], pues Al-lah será Quien me Recompensará, y no voy a rechazar a los creyentes [como me pedís], ciertamente ellos se encontrarán con su Señor [Quien los Recompensará por su fe]; y veo que sois un pueblo de ignorantes. ¡Oh, pueblo mío! ¿Quién me protegerá de Al-lah [y Su castigo] si los rechazo? ¿Es que no recapacitáis? No os digo que poseo los tesoros de Al-lah, ni conozco lo oculto, ni os digo ser un Ángel, pero tampoco digo que Al-lah no Recompensará [en la otra vida] a aquellos que vosotros consideráis inferiores [los débiles y los pobres, como pretendéis], pues Al-lah bien Sabe lo que hay en sus corazones; y si así lo dijese me contaría entre los inicuos. Dijeron [los incrédulos]: ¡Oh, Noé! No has dejado de discutir y objetarnos, haz que se desencadene de una vez sobre nosotros aquello con lo cual nos amenazas, si eres veraz. Dijo [Noé]: Ciertamente Al-lah lo Desencadenará [al castigo] si Él así lo Decreta, y no podréis huir entonces. Y aunque os quiera beneficiar con mi exhortación tampoco os servirá de nada si Al-lah Decreta para vosotros el desvío. Él es vuestro Señor, y ante Él compareceréis.} [Corán 11:25-34] 

Otro ejemplo lo tenemos en lo que Al-lah, Enaltecido sea, Dice (lo que se interpreta en español): {Dijo un hombre creyente de la familia del Faraón que ocultaba su fe: ¿Mataréis a un hombre porque dice: Mi Señor es Al-lah, siendo que os ha presentado las pruebas [evidentes] de vuestro Señor? Si se trata de un mentiroso, sobre él recaerá su mentira; y si dice la verdad, os azotará una parte del castigo conque os amenaza [en esta vida y seréis destruidos]. Por cierto que Al-lah no Guía a quien se extralimita y es mentiroso. ¡Oh pueblo mío! A vosotros os pertenece el reino hoy, y sois quienes domináis en la tierra [de Egipto]. ¿Pero quién nos defenderá del castigo de Al-lah, si lo Desencadena sobre nosotros? Dijo el Faraón: No os indico sino lo que considero correcto, y no os guío sino por el buen camino. Y dijo el hombre que creía [de la familia del Faraón]: ¡Oh, pueblo mío! Por cierto que temo para vosotros que os suceda lo mismo que a los aliados [incrédulos que se aunaron contra sus Mensajeros], como sucedió al pueblo de Noé, ‘Ad y Zamud, y los que les sucedieron [que fueron aniquilados]. Al-lah no es Injusto con Sus siervos. ¡Oh, pueblo mío! Yo, en verdad, temo que vosotros [seáis castigados] el día de la convocatoria [el Día del Juicio]. Ese día [cuando se os conduzca al Infierno] pretenderéis huir, pero no tendréis quien os proteja del castigo de Al-lah. Sabed que para quien Al-lah Decreta que sea un desviado, no habrá nadie que lo pueda guiar.} [Corán 40:28-33]

Las aleyas del ayuno y su llamado al Islam (Parte 2)

Las aleyas del ayuno y su llamado al Islam (Parte 3) 

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