El Islam y el alcoholismo (parte 1)

El Islam y el alcoholismo (parte 1)
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Hoy en día, los países que permiten el alcohol están sufriendo por ello y el número de alcohólicos se está incrementando rápidamente. En los Estados Unidos, por ejemplo, el número de alcohólicos se incrementó de 4 millones en 1960, a 10 millones en 1970. En Gran Bretaña, el número de alcohólicos se incrementó de medio millón a un millón. En algunos países europeos, el 8% de la población es alcohólica.
Las bebidas alcohólicas son el único veneno permitido en estos países. Sin embargo, el Islam tomó una posición clara respecto a las bebidas alcohólicas hace más de 1400 años atrás. El Islam prohíbe tales bebidas. Cualquier bebida que cause embriaguez está prohibida en el Islam, no importa la materia de la que esté hecha ni su cantidad.
De acuerdo con el Islam, si una gran cantidad de una determinada bebida causa embriaguez, entones, esa bebida está prohibida incluso en pequeñas cantidades, porque todos los alcohólicos comienzan con pequeñas cantidades, y después se vuelven esclavos del alcohol.
El Islam no solamente prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas; sino que también prohíbe fabricar, transportar, vender o comprar tales bebidas. De acuerdo con el Islam, si algo es prohibido, todo lo relacionado con ello también es prohibido. La razón es que no se suele prohibir algo y al mismo tiempo permitir los medios que inducen hacia ello. Si las bebidas alcohólicas están prohibidas, todos los medios que conducen hacia ella deben estar prohibidos; el Islam prohíbe la fabricación, el transporte, la importación o exportación, la compra y la venta de estas bebidas.
Sin embargo, existen algunas ilusiones que mucha gente falsamente cree acerca del alcohol. En este artículo trataremos de discutir y refutar sus argumentos, para mostrar la sabiduría de la prohibición del alcohol en el Islam. También demostraremos que el Islam no prohíbe algo a menos que sea dañino y peligroso.
Hechos e ilusiones
1. El alcohol y el apetito: Se creía que las bebidas alcohólicas funcionan como aperitivos, pero esto va en contra de los hechos científicos confirmados. Las bebidas alcohólicas funcionan como aperitivos durante la primera semana o el primer mes; pero luego, el estómago y otras partes del sistema digestivo se inflaman. Las infecciones y úlceras comienzan a aparecer, comienzan los vómitos, y se pierde el apetito.
2. El alcohol y el calor falso: También se creía que las bebidas alcohólicas causan calor en el cuerpo humano. Pero los hechos han demostrado que este es sólo un falso calor, causado por la dilatación de los vasos sanguíneos externos. Pero si el ebrio se expone al agua fría, pierde toda su temperatura y energía, y puede morir de frío pensando que está disfrutando del calor.
3. El alcohol y la lujuria: Las bebidas alcohólicas aumentan el deseo sexual, y esto puede llevar al ebrio a cometer los peores crímenes bajo la influencia del alcohol, porque su cerebro no puede funcionar normalmente, y en estos casos los valores son transgredidos. Sin embargo, el consumo continuo de bebidas alcohólicas termina ocasionando la impotencia sexual. Esto nos demuestra la sabiduría detrás de la prohibición del alcohol en el Islam.
El alcohol y la salud
Las bebidas alcohólicas, prohibidas por el Islam, tienen un efecto destructivo en el sistema nervioso, mediante su efecto tóxico directo. Además, el alcohol puede conducir al alcoholismo con sus problemas neurológicos y psicológicos, tales como las convulsiones y las alucinaciones. Más aún, el alcohol conduce a la desnutrición causada por las inflamaciones en el sistema digestivo, vómitos continuos, pérdida de apetito y mala absorción en el sistema digestivo. Incluso, algunos alcoholes pueden causar ceguera completa y falta de calor debido a su severa toxicidad.
Un alcohólico se vuelve descuidado, egoísta, fácilmente irritable y sospechoso, puede sufrir paranoia. Se vuelve sexualmente impotente. Es detestado por su esposa y por sus hijos. Sufre de depresiones, incluso puede llegar a cometer suicidio. Un alcohólico puede sufrir de alucinaciones: puede pensar que ve fantasma que no existen, o escuchar voces o percibir aromas inexistentes.
El alcohol causa que las células del cerebro y de la corteza se deterioren, esto puede causar psicosis alcohólica y pérdida de memoria. En esta etapa, un alcohólico pierde la habilidad para distinguir lo concreto de lo abstracto, y lo real de lo irreal; incluso, no pueden saber el día o el lugar en el que se encuentran. Un alcohólico pierde la habilidad para calcular, sumar o restar números sencillos; tampoco puede recordar los incidentes más recientes de su vida.
Un alcohólico puede volverse incapaz de ponerse de pie sin perder el equilibrio, se tambalea cuando camina, cuando habla balbucea; puede sufrir de hinchazón de los dedos. Un hombre alcohólico desarrolla características de mujer, y una mujer alcohólica desarrolla características de hombre, tales como el cese de la menstruación y la pérdida completa de la motivación sexual.
Un alcohólico sufre de continuas pesadillas, donde escucha y ve cosas terribles. Toda su vida se convierte en una serie de desilusiones y alucinaciones. Puede desmayarse y perder el sentido en cualquier momento.
El cuerpo de un alcohólico rápidamente pierde resistencia a los microbios y así se convierte en presa fácil para éstos. Sufre problemas de riñones, albúmina en la orina, acidez fatal de la sangre, lo cual puede terminar trágicamente en un paro cardíaco.
Un alcohólico normalmente no se preocupa por comprar comida; si la compra, no tiene ganas de comerla; y si la come, la vomita; si no vomita, su sistema digestivo no puede funcionar bien ni absorber bien los nutrientes. De esa manera, el alcohólico rápidamente cae en la desnutrición y la falta de vitaminas, principalmente la vitamina B, ya que esta vitamina es consumida por el alcohol en el proceso de oxidación.
Como resultado de la carencia de la vitamina B y la malnutrición, el alcohólico puede sufrir parálisis en las manos, los pies y las piernas; además, puede sufrir infecciones en el cerebro y deterioro de las células de la corteza, lo cual lleva a la demencia e infección en los nervios oculares, y esto termina en ceguera. El alcohol es simplemente un veneno.
Un bebedor, bajo la influencia del alcohol, puede sufrir una caída; esta caída le puede causar un shock en el cerebro, presión cerebral, fractura de la espina dorsal, fractura de otros huesos o hemorragia.

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El Islam y el alcoholismo (parte 2)

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