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La autocrítica

La autocrítica

El autoreproche o la autocrítica es una cualidad muy importante, y es alrededor de esta que la felicidad se encuentra y se alcanza la guía. No se puede reformar y corregir el alma sino mediante la continua autocrítica, y quien la practica hoy será rescatado mañana (en el Día del Juicio).

 
La autocrítica es mirarse de cerca uno mismo y reconocer nuestras faltas, y luego corregirlas, porque esta es el único medio para la salvación. Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {El día que Al-lah les Resucite a todos, les Informará cuánto hicieron. Al-lah Tuvo en cuenta sus obras [Registrándolas], mientras que ellos las olvidaron. Y Al-lah es Testigo de todo.} [Corán 58:6]
 
Quien reflexiona sobre estos versos del Corán se pedirá cuentas a sí mismo. Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Entonces, los hombres acudirán en grupos [al lugar del juicio] para comparecer ante su Señor y conocer el resultado de sus obras. Quien haya realizado una obra de bien, por pequeña que fuere, verá su recompensa. Y quien haya realizado una mala obra, por pequeña que fuere, verá su castigo.} [Corán 99:6-8]
 
La autocrítica fue definida por el Imam An-Nawawi, que Al-lah le Dé Su perdón, como: “Lo que es vito a favor y en contra de uno en cuanto a sus obras”. El Imam Al Mawardi, que Al-lah le Dé Su perdón, la definió como: “Examinar por la noche las obras que uno realizó durante el día. Las que de ellas fueron buenas se las continúa realizando y se le agregan más obras buenas; mientras las que de ellas fueron malas se las evita tanto como sea posible, de lo contrario se debe realizar tantas obras como sea posible en un intento por expiar las malas, y también hay que abstenerse de cometer algo similar en el futuro”.
 
·         La autocrítica emana del sentimiento de que uno deberá rendir cuentas por sus actos, ya sean malos o buenos, como Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {El día que cada alma vea el registro del bien y el mal que haya cometido, deseará que se interponga una gran distancia entre ella y ese momento. Al-lah os Exhorta a que Le temáis. Al-lah es Compasivo con Sus siervos.} [Corán 3:30]
·         La autocrítica refleja la creencia en la otra vida, sobre lo que el Corán nos recuerda frecuentemente.
·         La autocrítica refleja la creencia en los Nombres y Atributos de Al-lah, refleja nuestra creencia de que Él es el Omnividente, el Omnioyente, el Omnisapiente y el Todopoderoso, que nos está Observando y Sabe lo que hacemos; así como el hecho de que Él Ha designado ángeles para llevar un registro de todo lo que decimos y hacemos.
·         La autocrítica refleja la creencia en el objetivo por el cual Al-lah Ha creado al hombre, que es adorar únicamente a Al-lah y obedecer sus mandamientos, así como abstenerse de lo que Él Ha prohibido.
·         La autocrítica es una cualidad del verdadero creyente y una característica de la sumisión.
 
Un verdadero creyente siempre se rinde cuentas a sí mismo y pide perdón por sus pecados; él se da cuenta de que sus deseos e inclinaciones son armas peligrosas en su contra, y que el mal de su ego es enorme. Él comprende que sus deseos lo empujan a desviarse a su lujuria, lo cual lo llevará a la destrucción, aunque él sea uno de aquellos sobre los que Al-lah Ha derramado Su Misericordia. Seguir nuestros deseos nos lleva a la destrucción, y quien se deja llevar sin evitar ser desviado tendrá el Infierno por morada el Día del Juicio. Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {En cuanto a quien se haya extralimitado Y preferido la vida mundanal, ciertamente el Infierno será su morada. En cambio, quien haya temido la comparecencia ante su Señor y preservado su alma de seguir sus pasiones, por cierto que el Paraíso será su morada.} [Corán 79:37-41]
 
Existen muchos textos que prueban que la autocrítica es recomendable, como Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {¡Oh, creyentes! Temed a Al-lah, y que cada alma considere cuánto ha realizado para [el Juicio de] mañana. Temed a Al-lah, porque Al-lah Está bien informado de cuánto hacéis. No seáis como quienes se olvidaron de Al-lah [y Le desobedecieron] por lo que Él Hizo que se olvidasen de sí mismos [y no realizaran obras piadosas]. Éstos son los descarriados.} [Corán 59:18-19]
 
El Shaij ‘Abdur-Rahman As-Sa’di, que Al-la le Dé Su perdón, comentó sobre este verso lo siguiente: “Este verso es una prueba de que uno debe rendirse cuentas a sí mismo y que la auto crítica es una implicación de la fe. Una persona siempre debe examinar lo que está realizando, tanto cuando está solo como cuando está en frente de los demás; debe estar consciente de Al-lah en todas las situaciones y permanecer dentro de los límites establecidos por Él. Se debe estar atento de sí mimo para asegurarse de que se está realizando algo que sea beneficioso el Día del Juicio y abstenerse de lo que pueda ser dañino (en ese día). También hay que arrepentirse sinceramente de cualquier pecado que haya cometido. Quien no practica la autocrítica está realmente perdido y se asemeja a quienes se olvidan de Al-lah, por eso Al-lah Ha hecho que se olvidaran de sí mismos y por tanto fueran de los perdedores, tanto en esta vida como en la otra”.
 
Otro verso que prueba que la constante autocrítica es una implicación de la fe es el siguiente (que se interpreta en español): {Por cierto que los piadosos, cuando Satanás les susurra, invocan a su Señor y entonces pueden ver con claridad.} [Corán 7:201]
 
El siervo debe ser virtuoso para poder practicar la autocrítica. El Imam Al Hasan Al Basri, que Al-lah le Dé Su perdón, dijo: “Un verdadero creyente siempre se pide cuentas a sí mismo; la rendición de cuentas en el Día de la Resurrección será fácil solo para quienes se reprocharon a sí mismos durante esta vida, y el Día de la rendición de cuentas (el Día de la Resurrección) solo será difícil para quienes descuidaron el reprocharse a sí mismos durante esta vida. Un creyente piensa después de hacer algo: ‘¿Por qué hice eso? ¿Qué necesidad tenía de eso?’ Si se trató de un acto malo, nunca lo vuelve a hacer”.
 
Malik Ibn Dinar, que Al-lah Esté complacido con él, dijo: “Al-lah Será misericordioso con el siervo que se diga a sí mismo: ‘¿no hiciste esto y esto?’; y luego se reproche a sí mismo, se obligue a sí mismo a adherirse a los mandatos de Al-lah y se lleve a sí mismo hacia la virtud”.
 
Maimun Ibn Mahran, que Al-lah le Dé Su perdón, dijo: “Un creyente virtuoso se pide cuentas a sí mismo más duramente de lo que un hombre tacaño lo hace con su socio de negocios”.
 
El Profeta, sallalahu ‘alayhi wa sallam, solía decir al iniciar sus discursos: “Buscamos refugio en Al-lah del mal de nosotros mismos”. [Abu Dawud y An-Nasa’i]
 
Las personas son de dos tipos con respecto a la autocrítica:
-          El primero: el ego de esta persona ha tomado el control total sobre sí y por tanto lo destruye, entonces se vuelve una persona subyugada a sus órdenes.
-          El segundo: este tipo se controla a sí mismo y por eso mantiene a su ego firmemente bajo sus órdenes y liderazgo.
 
Quien falla en rendirse cuentas a sí mismo y no practicar la autocrítica, perderá una cantidad de bondad y de virtud proporcional a la cantidad de su negligencia. Sin la autocrítica la persona no logra la complacencia de Al-lah, no puede protegerse a sí misma de cometer prohibiciones y actos no recomendables. Esta clase de persona será destruida si Al-lah no Derrama Su Misericordia sobre ella.
 
Una persona común puede llegar a ser mejor que un sabio o una persona noble si practica la autocrítica. Algunos estudiosos se engañan a sí mismos por el hecho de que poseen conocimiento, y por eso cometen pecados. Por lo tanto, los sabios y los estudiosos deben rendirse cuentas a sí mismos de sus actos más que la gente común, porque si ellos descuidan esto se desviarán a sí mismos y desviarán a otros. Actualmente podemos ver muchas Fatwas (reglamentos, veredictos) desviadas emitidas por quienes se supone que son personas de conocimiento, y esto se debe a que ellos no se piden cuentas a sí mismos.

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