Diez días y noches bendecidos (Parte 2)

Diez días y noches bendecidos (Parte 2)
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Realiza Du’as extensos
El Du’a es una forma de adoración, y es nuestra forma de pedir a nuestro Señor todo lo que necesitamos y deseamos que sucedan en este mundo y en el otro. Piensa en lo que realmente quieres de Al-lah y haz una lista de deseos de todo, sin importar cuán pequeños o cuán grandes estos sean. Al-lah, Glorificado sea, Ama escucharnos y que le pidamos cosas mediante Du’a. Y recuerda que después que le pides a Al-lah esas cosas, debes pensar en qué acciones debes realizar para conseguirlas, y estar seguro de desarrollar un plan para alcanzar lo que quieres en el futuro.
 
Cuando hagas Du’a, siempre recuerda que lo que sea que pidas para otros sin que ellos lo sepan, Al-lah te dará lo mismo. Por lo tanto, haz buenos Du’as para otros. Especialmente durante Ramadán, haz Du’a por la Ummah y por los musulmanes que están sufriendo en todas partes. Debemos recordar que uno de los mejores tiempos para hacer esto es la última parte de la noche.
 
Abu Hurairah, que Al-lah Esté complacido con él, relató que el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “Cuando falta el último tercio de la noche, nuestro Señor, el Glorioso, desciende al cielo de la tierra y Proclama: ‘¿Quién es aquel que suplica por Mí, y Yo le Concedo su súplica? ¿Quién es aquél que me pide (algo) y Yo se lo Concedo? Y, ¿quién es aquel que busca Mi perdón y Yo lo perdono?’” [Bujari y Muslim]
 
Fácilmente podemos lograr eso, por ejemplo, al despertarnos una hora antes del tiempo del Suhur.
 
Haz el Du’a que quieras, pero existen Du’a especiales y Sunnah que pueden ser usados en diferentes ocasiones y por diferentes necesidades, y será bueno para nosotros conocerlos y memorizarlos. Una forma de hacer esto durante estos diez días y noches es memorizar un par de diferentes Du’as en árabe cada día o noche. No tienen que ser largos. Y debes estar seguro de saber lo que significan, por lo menos de forma general, aunque no conozcas la traducción exacta. O escríbelas en un pedazo de papel para que puedas leerlas en cualquier momento, también puedes tenerlo en tus manos mientras estés realizando la oración del Qiam para leer de allí.
 
Pasa tiempo con tu familia y amigos
Si has estado rompiendo tu ayuno los días de semana en el trabajo, solo, comiendo un par de dátiles, durante los primeros veinte días de Ramadán, ahora son los últimos días que tendrás este Ramadán para pasar con tu familia y amigos. Úsalos sabiamente.
 
Lleva a tu familia al Tarawih. Si tu esposa y tus niños se pierden el Tarawih la mayor parte de Ramadán porque tú no estás para llevarlos a la mezquita, la cual queda demasiado lejos para ir caminando, entonces haz todo lo posible por reponer todo lo que se han perdido, vayan al Tarawih juntos estas últimas diez noches.
 
Permanece hasta el Du’a final del Corán
Casi en toda mezquita donde el Imam tiene como objetivo terminar de leer el Corán en el Tarawih, se completará su recitación en estos últimos diez días. Ellos tratarán de terminar en una de las noches impares y harán un Du’a al final de la lectura. Asiste al Tarawih en esta noche en particular con tu familia.
 
Termina de leer una Sirah (Biografía del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam)
Lee sobre la vida del Profeta, sallallahu ‘alaihi ea sallam, lo cual puede profundizar tu amor por él y por el Islam al ver lo mucho que él se esforzó por la causa de Al-lah. Esto podría inspirarte para esforzarte aún más durante estas últimas diez noches.
 
Autoevaluación
No cabe duda de que Lailatul Qader es una grandiosa noche para usarla en la autoevaluación, sin apartarte de la adoración. In sha Al-lah estarás en un estado más profundo de meditación. Reflexiona acerca de dónde te encuentras con respecto a dónde quieres estar en tu relación con tu Señor. Establece lo que tienes que hacer al respecto y pide ayuda a Al-lah. Haz un plan para llevar a cabo y comiénzalo antes de Ramadán. Que Al-lah Facilite las cosas para ti.
 
 

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