La constancia en la verdad

La constancia en la verdad
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La gente que se aferra firmemente a lo que es correcto tiende a ser más constante respecto a mantener su palabra y su creencia a pesar de las dificultades que enfrenten y esto es exactamente lo que la “constancia en la verdad” simboliza.
Mantenerse firmes en lo correcto ha sido una característica de la gente piadosa desde que se inició la bendita divulgación del Islam en el momento en que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, empezó a predicarlo en público.
Poca gente respondió a su prédica; y los que así lo hicieron, sufrieron y fueron torturados por ello. Los oponentes trataron de obligarlos a renunciar a su religión, pero esto solo aumentó su firmeza y adherencia a lo correcto, hacia lo que Al-lah los había guiado.
Sus aliados y sus enemigos testificaron la constancia de los sahabah en este sentido. Cuando Heraclio le preguntó a Abu Sufián, que Al-lah esté complacido con él, sobre los sahabah del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, diciendo: “¿Alguno de sus seguidores lo ha abandonado y ha renunciado a su religión por descontento con esta?”. Abu Sufián, siendo aún idólatra, respondió: “No”, y Heraclio dijo: “Pues así es con la fe cuando sus deleites invaden los corazones”.
El Imam Ibn Taimiah, que Al-lah lo tenga en su misericordia, dijo: “Ninguno entre los eruditos o los piadosos de la gente de Ahlus Sunnah wal Yama’a (la gente de la Sunnah y la Congregación) traicionó jamás su palabra y su creencia. Al contrario, eran notablemente perseverantes en ese sentido, a pesar de haber estado expuestos a grandes pruebas y dificultades”.
Lo mismo se puede decir de los profetas y sus seguidores en las naciones anteriores a Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, como la gente del foso (capítulo 85 del Corán). Esta constancia fue también una virtud de los piadosos antecesores de esta Ummah, incluyendo a los sahabah, que Al-lah esté complacido con ellos, sus discípulos y otros eruditos mayores, como el Imam Málik, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, que solía decir: “No es envidiable la posición de quien no ha sufrido por este asunto [la adherencia a los fundamentos del Islam]”.
Con certeza, Al-lah prueba al creyente y, si uno se muestra perseverante, Al-lah lo asciende en su rango, pues nos dice: {[Álif. Lam. Mim. ¿Acaso piensa la gente que se los dejará decir: “¡Creemos!”, y no van a ser puestos a prueba? Puse a prueba a quienes los precedieron, para que Dios hiciera evidente quiénes son los sinceros y quiénes los mentirosos] {Corán 29:1-3}; {Hice de algunos de ellos líderes ejemplares para guiar [a la gente] por Mi voluntad, siempre que sean pacientes y tengan certeza de Mis signos} [Corán 32:24]: {Juro por el tiempo; que los seres humanos están en la perdición, excepto aquellos que crean, obren rectamente, y se aconsejen mutuamente con la verdad y con la paciencia [ante las adversidades]} [Corán 103:1-3].
Hoy en día los creyentes sin lugar a dudas están sometidos a numerosas pruebas, como las acusaciones maliciosas, deseos mundanos del ego y los males asociados con la riqueza material. Además, está la tribulación de la dominación tiránica y sus ataques contra los creyentes, como prisión, las torturas y otras agresiones, de las cuales pedimos a Al-lah que nos proteja.
Por esto mismo, dado el hecho de que los corazones, en especial en tales circunstancias, vacilan, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía rogar a su Señor: “Ia muqal-ib al qulúb, zabbit qalbi ‘alal Islam” (Oh, Controlador de los corazones, dale firmeza a mi corazón en Tu religión).
Los eruditos han mencionado los factores que ayudan a una persona a ser constante en la verdad, algunos de ellos son:
1. Buscar la protección de Al-lah Todopoderoso proclamando nuestra necesidad de Su poder y rogándole; los siervos son siempre dependientes de su Señor, siempre. Entonces, si Al-lah no les da firmeza en su religión, se desviarán y se perderán tal y como nos dice: {Si no te hubiera fortalecido, te habrías inclinado a aceptar parte de sus peticiones} [Corán 17:74].
Así pues, como mencionamos antes, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, rogaba a Al-lah Todopoderoso llamándolo “Controlador de los corazones”. Al reconocer su propia dependencia hacia su Creador y Señor, la persona se mantiene conectada e inclinada hacia Él y, en consecuencia, Al-lah lo protegerá de todo mal y tribulaciones.
2. Reflexionando sobre el Corán, analizándolo y aplicando sus enseñanzas. Al-lah dice: {Diles: “Es el Espíritu Santo [el ángel Gabriel] quien lo ha revelado [por orden] de tu Señor con la Verdad para afirmar a los creyentes, y como guía y albricias para los musulmanes que se someten a Dios”} [Corán 16:102].
El Corán contiene motivación y advertencias, promesas y amenazas, tal como Al-lah dice: {Anúnciales a Mis siervos [¡Oh, Muhammad!] que soy el Absolvedor, el Misericordioso, y que Mi castigo es el verdadero castigo doloroso} [Corán 15:49-50]; estudiarlo y escuchar su recitación incrementa la fe de la persona, tal como dice Al-lah: {Cuando un capítulo [del Corán] es revelado, hay entre ellos quienes dicen: “¿A quién le aumenta su fe?”. Mientras que a los verdaderos creyentes sí les aumenta la fe, y se alegran por eso} [Corán 9:124].
También describe a los creyentes diciendo: {Los creyentes son aquellos que cuando les es mencionado el nombre de Dios sus corazones se estremecen, y que cuando les son recitados Sus versículos les aumenta la fe y se encomiendan a su Señor} [Corán 8:2].
El Corán es un remedio para las enfermedades que causan los deseos mundanos y las dudas, pues Al-lah dice: {Revelé el Corán, que es cura para los corazones y misericordia para los creyentes, pero al mismo tiempo no hace sino aumentar la perdición de los idólatras} [Corán 17:82]; y: {Diles: “Este Libro es guía y salud para los creyentes} [Corán 41:44]. Si el corazón de una persona está libre de dudas y vacilaciones será más fuerte para enfrentar las pruebas con firmeza y constancia.
Adicionalmente, el Corán incluye historias de las naciones anteriores que les dan a los creyentes albricias de victoria, a la vez que exponen el destino amargo de los opresores, criminales e incrédulos. Al-lah dice: {Todo esto que te he revelado sobre las historias de los Mensajeros es para [consolar y] afianzar tu corazón} [Corán 11:120]. Así pues, leer el Corán es un factor determinante para mantenerse firme y constante por el sendero recto.
3. Obedecer a Al-lah y evitar incurrir en sus prohibiciones: los actos de adoración son como alimento para el corazón, mientras que los pecados son como veneno que lo mata. Al-lah dice: {¡Oh, creyentes! Obedezcan a Dios y al Mensajero cuando los invitan a practicar aquello que les da vida, y sepan que Dios se interpone entre la persona y [los deseos de] su corazón. Ante Dios comparecerán} [Corán 8:24]; y: {Pero si hubieran cumplido con lo que se les ordenó, habría sido mejor para ellos y les habría fortalecido la fe} [Corán 4:66].
Entonces los actos de obediencia hacen que una persona sea firme y fuerte al enfrentar las pruebas, mientras que la negligencia y la desobediencia de Al-lah debilitan a la persona ante las tribulaciones.
4. Invocación permanente de Al-lah, pues Él nos dice: {¡Oh, creyentes! Tengan presente a Dios en todo momento, y glorifíquenlo por la mañana y por la tarde. Él es Quien los bendice, y Sus ángeles ruegan [el perdón] por ustedes para [que sigan la guía y] sacarlos de las tinieblas [de la idolatría y el pecado] hacia la luz [del monoteísmo y la obediencia]. Él es compasivo con los creyentes} [Corán 33:41-43]; y: {Los corazones de los creyentes se sosiegan con el recuerdo de Dios. ¿Acaso no es con el recuerdo de Dios que se sosiegan los corazones?} [Corán 13:28].
Al-lah incluso le ordenó a Moisés y a Aarón, la paz sea con ellos, que invoquen regularmente a Al-lah cuando los envió a predicarle al Faraón diciendo: {Vayan, tú y tu hermano, acompañados de Mis milagros, y no descuiden Mi recuerdo} [Corán 20:42].
De igual manera, les ordenó lo mismo a los creyentes cuando enfrentaban a los idólatras en combate diciendo: {¡Oh, creyentes! Cuando se enfrenten a un ejército [de incrédulos] manténganse firmes y recuerden permanentemente a Dios, que así alcanzarán el triunfo} [Corán 8:45].
La frecuente mención y recuerdo de Al-lah fortalece el corazón y el cuerpo ante las tentaciones, las dificultades y los enemigos.
5. Mantener la compañía de eruditos piadosos que practican lo que predican. Los eruditos son los herederos de los profetas y guían a sus seguidores a la senda de Al-lah.
Anas, que Al-lah esté complacido con él, relató: “En cuanto terminamos de enterrar al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, empezamos a sentir algo inusual en nuestros corazones (ansiedad e inseguridad)”. Y por qué no sería así si Al-lah dijo: {Dios ha dado Su favor a los creyentes al enviarles un Mensajero de entre ellos mismos que les recita Sus versículos, los purifica y les enseña el Corán y la sabiduría [de la Sunnah]. Porque antes se encontraban en un claro extravío} [Corán 3:164].
El Shaij Sa’id Hawa, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, explicando los sentimientos de Anas, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Eso nos indica que el progreso del corazón depende de mantener la compañía de quienes se aferran a lo que es correcto y estar asociados con ellos. Es por eso que enfatizamos la importancia de mantenerse cerca de los eruditos y los devotos”.
En el mismo sentido, el Imam Ibn Al Qaiem, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, describió a su maestro, el Shaij Al Islam Ibn Taimiah, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, así: “Cuando sentíamos pánico y empezábamos a tener malos sentimientos respecto a Al-lah, solíamos ir con él. Después de verlo y escucharlo ya no nos sentíamos así, y esas emociones negativas se convertían en fortaleza, felicidad, convicción y confianza”.
Hay muchos otros factores que ayudan a una persona a mantenerse constante en la verdad, pero por ahora solo llegaremos hasta aquí.

 

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