Para la mujer

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At-Tawakkul (Encomendarse a Al-lah)

At-Tawakkul (Encomendarse a Al-lah)
2004 510

La fe tiene un efecto muy importante en la vida del creyente, pues lo mantiene constantemente en contacto con Al-lah; así, el creyente tiene la certeza de que Al-lah es su Creador, es Quien le provee de todas las cosas, que nadie lo puede beneficiar o perjudicial sino es con el permiso de Al-lah, y que es Al-lah Quien le da la vida y la muerte. Por esto, el creyente tiene presente a Al-lah en todas sus acciones y se encomienda a Él y a nadie más.

 
¿Qué es At-Tawakkul?
 
En el idioma español, encomendarse significa depositar nuestra confianza en algo o alguien, teniendo la esperanza que ese “algo” o “alguien” nos proteja y nos ayude a alcanzar lo que deseamos. Basándonos en este significado, encomendarse a Al-lah significa confiar que Al-lah nos ayudará en cualquier tarea que estemos realizando. Por ejemplo, el alumno que tiene que rendir un examen, debe estudiar para obtener una buena nota y pedirle a Al-lah que lo ayude a conseguirla; un enfermo que consulta al médico, debe seguir el tratamiento al pie de la letra y encomendarse a Al-lah pidiéndole que lo ayude a recuperarse de la enfermedad.
 
Condiciones del Tawakkul sincero y aceptado por Al-lah
 
En los ejemplos anteriores, hemos observado que el Tawakkul que Al-lah acepta es aquel que cumple con los siguientes requisitos:
 
1.     Esforzarse para alcanzar lo deseado.
2.     Encomendarse a Al-lah.
 
La primera condición implica la responsabilidad de buscar y utilizar todos lo medios materiales disponibles, según nuestras habilidades y capacidades, para alcanzar el objetivo deseado. En el caso del alumno mencionado en el ejemplo, es responsabilidad de él preparase adecuadamente para dar un buen examen, estudiar, leer, conseguir los datos, investigar, etc. En el caso del enfermo, es su responsabilidad consultar al médico y seguir sus indicaciones correctamente.
 
La segunda condición implica pedirle a Al-lah que nos ayude a conseguir lo que deseamos y confiar plenamente en que nos ayudará, si esto es parte de lo que Él ha planeado para nosotros.
 
El verdadero creyente se encomienda a Al-lah
 
Encomendarse a Al-lah es una de las consecuencias de la fe, y se lo ha mencionado varias veces en el Corán. Al-lah ordena a los creyentes que se encomienden a Él. Dice Al-lah en el Corán (lo que se interpreta en español): {…y es a Al-lah que deben encomendarse quienes en Él confían.} [Corán 14:12]
 
El Profeta Muhammad, sallallahu ‘alayhi wa sallam, fue un ejemplo claro de la forma correcta de encomendarse a Al-lah. Podemos encontrar una evidencia al respecto en la Emigración, donde vemos que el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alayhi wa sallam, se esforzó para alcanzar su meta, que era llegar a Medina, para lo cual contrató un guía que le indicara el camino, fue precavido al viajar de noche para no ser encontrado por los idólatras de La Meca, etc., e hizo todo esto encomendándose en todo momento a Al-lah.
 
Diferencias entre el Tawakkul sincero y correcto, y el encomendare falsamente a Al-lah
 
El Tawakkul sincero y correcto es cuando la persona, además de encomendare a Al-lah y pedir Su ayuda, hace un esfuerzo personal por alcanzar sus objetivos; trabaja, lucha y busca los medios necesarios que le ayudarán a lograr su meta. Mientras que el Tawakkul falso es cuando la persona sólo se limita a encomendare a Al-lah, pero no hace nada para lograr lo que desea; no se esfuerza ni se preocupa por conseguir los medios materiales que lo harán alcanzar el éxito; sino que simplemente quiere esperar de brazos cruzados a que las cosas le caigan del cielo.
 
El Profeta Muhammad, sallallahu ‘alayhi wa sallam, siempre aconsejaba a la gente a esforzarse para lograr lo que querían, un ejemplo de esto tenemos en las siguientes palabras que dijo a sus discípulos: “Oh siervos de Al-lah, busquen la cura para toda enfermedad; pues ciertamente Al-lah no creó una enfermedad sin que haya creado también la cura”.
 
En cierta ocasión hubo una fuerte tormenta, y el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, ordenó a todos los jinetes amarrar sus camellos; todos obedecieron salvo un hombre, quien justificó su acción diciendo que se había encomendado a Al-lah para que cuidara de su camello. Entonces, el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, lo corrigió diciéndole: “Primero amarra tu camello y luego encomiéndate a Al-lah”.
 
¿Cómo beneficia el Tawakkul sincero al creyente?
 
1.     Incentiva al creyente a esforzarse en la vida y a tomar las medidas necesarias para alcanzar sus objetivos.
2.     Crea en el creyente un sentimiento de orgullo y autosuficiencia, pues siente que Al-lah está con él, apoyándolo en todos sus asuntos.
3.     Ayuda al creyente a alcanzar la paz mental, pues sin importar cuál fuese el resultado, él siempre estará complacido, ya que sabe que todo está en manos de Al-lah y que Él tiene un propósito en todo lo que hace.
4.     Libera al creyente de todo sentimiento de frustración y desesperación, ya que el creyente se mantiene siempre optimista, pues sabe que Al-lah es Todopoderoso y que nada es imposible para Él.
 
Los efectos negativos del falso Tawakkul
 
1.     La persona se vuelve perezosa y dependiente de la ayuda de otras personas.
2.     Genera un sentimiento de frustración cuando no se logra lo deseado.
3.     Es dañino para la sociedad ya que promueve el subdesarrollo, debido a que la gente no realiza el esfuerzo necesario para progresar.
4.     Genera el conformismo, ya que la persona que no alcanzó lo que deseba puede alegar que fue debido a que Al-lah no lo quiso así, y no es capaz de reconocer que fue debido a que no se esforzó.
 
 
 
 

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