Para la mujer

  1. Para la mujer
  2. Purificación del alma

Impide que Satanás circule por tu sangre

Impide que Satanás circule por tu sangre
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El ayuno es un medio de liberar y purificar el alma, puesto que refuerza los canales por los que circula el demonio (en el cuerpo) para evitar su paso. Es sabido que el demonio circula y alcanza todo lo que la sangre alcanza. Es decir, él le susurra a cada uno, lo induce a ser descuidado y perezoso cuando se trata de actos de obediencia, lo incita a ser tacaño con su persona y con sus bienes, hace que el pecado le sea atractivo, lo empuja a caer en lo vergonzoso, y lo lleva a la negligencia en los actos de obediencia y en alcanzar los grados más elevados de los creyentes. Nunca descansa, no se debilita ni se cansa de seducirnos. Sin embargo, el ayuno cierra todas estas puertas, por donde entra y alcanza todo el cuerpo del hombre, en su cara. Cuando uno rompe su ayuno y al final de Ramadán, los canales del demonio se expanden de nuevo.

Esta es la razón por la que nuestra primera y principal preocupación en Ramadán, debe ser apretar estos canales, de modo que logremos salir de Ramadán con estos canales del demonio habiéndose estrechado en el cuerpo y el corazón. En consecuencia, una persona será más lenta en seguir sus susurros y en tomar riesgos, y será capaz de experimentar una fe y una adoración renovadas, se acercará más a Al-lah, el Todopoderoso. De hecho, esta es la explicación de uno de los significados de Taqwa (conciencia de Al-lah, el Altísimo, el temor reverencial hacia Él).

De este modo, Ramadán es un medio directo para estrechar los canales del demonio durante el día en que se ayuna hasta que llega a su fin, con la reducción de comida y bebida durante el Iftar y el Suhur. El Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, no se permitió ni siquiera esa pequeña cantidad de comida y bebida, y en su lugar, fue más allá. Siguió ayunando sin comer ni beber por completo uno o dos días, y cuando sus Compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, expresaron su deseo de hacer lo mismo, él se los prohibió, diciendo que no eran como él. Por lo tanto, a quien desee continuar ayunando hasta poco antes del amanecer, permítanselo. Él no les prohibió este estado de abstención de comida y bebida. Por supuesto, ellos sabían que dejar de comer y beber estrecha los canales del demonio y es un gran medio para dedicarse a la adoración y el recuerdo de Al-lah, el Todopoderoso. Si el estómago se llena, la facultad de la meditación deja de funcionar y los órganos dejan de hacer actos de adoración apropiadamente. Mírate a ti mismo: cuando comes hasta llenarte, lo primero que piensas es en irte a la cama a descansar o te sientes tentado a abandonar la adoración para tener intimidad con tu esposa. ¿No es así? Esto es porque el estómago está lleno. Cuando viene el ayuno en Ramadán, reduces tu comida y bebida cada día hasta que terminas Ramadán habiendo dedicado tiempo al recuerdo de Al-lah, Alabado y Glorificado sea, y a los actos de adoración, y abandonado los hábitos normales de comer y beber, en preparación para el día que comienza, como declara Al-lah, el Todopoderoso, Quien dice (lo que se interpreta en español): {[Se les dirá:] Comed y bebed tranquilos por el bien que hicisteis en los días pasados.} [Corán 69:24] Cuando no nos saciamos en este mundo ni estamos poseídos por nuestros apetitos, negligencia, saciedad y pereza en la adoración, se nos dice (lo que se interpreta en español): {Comed y bebed tranquilos por el bien que hicisteis en los días pasados.} [Corán 69:24] Esto es porque ayunamos y nos mantuvimos hambrientos y sedientos por la causa de Al-lah, Alabado y Glorificado sea.

Del mismo modo, dejar la comida y la bebida hace que el corazón se dedique al recuerdo de Al-lah, el Todopoderoso, y a la meditación, lo que muchos creyentes pierden estos días durante y después de Ramadán. Esta abstención de comer y beber, y frenar el anhelo por los placeres de la vida, es uno de los mayores temas religiosos relacionados con el acercamiento y el amor a Al-lah, Alabado y Glorificado sea. Debemos esforzarnos para persistir en la meditación y el recuerdo de Al-lah, el Todopoderoso, y este también es uno de los significados de la verdadera Taqwa.

 

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