Los beneficios de poner las esperanzas en Al-lah

Los beneficios de poner las esperanzas en Al-lah
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Pensar bien de Al-lah y depositar en Él nuestras esperanzas rinde los siguientes frutos:
• Hace que uno se esfuerce más en sus actos de adoración.
• Hace que uno esté más dispuesto a obedecer los mandatos de Al-lah Todopoderoso.
• Hace que uno disfrute más acercarse a Al-lah Todopoderoso y hace sentir la emoción de suplicarle con devoción.
• Hace que uno exprese su necesidad y servidumbre para con Al-lah Todopoderoso, y nos hace entender que no podemos sobrevivir sin las bondades y la misericordia de Al-lah, ni siquiera por un tiempo similar a un parpadeo.
• Al-lah Todopoderoso ama que Sus siervos Le supliquen Sus favores; Él se enoja con los que dejan de suplicarle y pedir Su gracia. El que tiene sus esperanzas puestas en Al-lah usualmente Le ruega más que quien no las tiene, y Al-lah Todopoderoso no se complace con los que no tienen sus esperanzas puestas en Él y Su misericordia. Es así que tener nuestras esperanzas puestas en Al-lah también nos pone a salvo de Su enojo.
• La esperanza es lo que permite a alguien disfrutar su camino hacia Al-lah y la otra vida y apresurarse para Su encuentro; si no fuese por las esperanzas en llegar al Paraíso y tener las recompensas multiplicadas, nadie ansiaría llegar a Al-lah Todopoderoso y a la otra vida.
• Hace que nuestro amor por nuestro Señor aumente, pues cuanto más recibe de lo que había pedido a su Señor, el siervo más incrementa su esperanza y su amor por Él, y eso es parte del significado de la adoración.
• La esperanza hace que uno llegue al estado de permanente agradecimiento, y eso es lo que la adoración significa.
• La esperanza nos induce a investigar más sobre los nombres y atributos de Al-lah Todopoderoso.
• La esperanza está relacionada con el temor a Al-lah, porque la persona que tiene esperanzas en Al-lah y Su paraíso siempre estará con temor de no hacer lo necesario para ser merecedor de tal recompensa; esto establece una productiva relación entre dos estados del corazón que van juntos: la esperanza y el temor.
• Cuando uno tiene esperanza de que Al-lah Todopoderoso le conceda algo y se lo concede, esto lo anima a pedir más y esforzarse más para complacer a Al-lah. Esto, en consecuencia, aumenta su grado de fe y cercanía de Al-lah, Glorificado sea.
• Mientras mayores sean las esperanzas que un siervo de Al-lah Todopoderoso tenga, mayor será el placer de disfrutar su recompensa en la otra vida, y la mayor y más placentera de tales recompensas será ver el Rostro de Al-lah y ganar Su complacencia, Glorificado sea.
Más aún, Al-lah Todopoderoso desea que Sus siervos alcancen los otros grados de adoración a Él, como el devoto sometimiento a Su voluntad, encomendarse a Él, buscar Su ayuda, temerle, perseverar ante Su predestinación y agradecerle por Sus bondades. Entonces, Al-lah Todopoderoso decretó que la gente tuviese la opción de cometer pecados para alcanzar otros grados de adoración a través de la búsqueda de Su indulgencia y su fervor y devoción ante Él para ser perdonados.
Si la gente no pecase, no sentirían la necesidad de someterse humildemente a la indulgencia de Al-lah Todopoderoso y procurar su perdón, tampoco se volverían a Él arrepentidos. Por esto mismo es que Al-lah, Glorificado sea, prueba a la gente con estos pecados, para purificar sus corazones con la devota sumisión y búsqueda de Su perdón. Así es como la gente alcanza otro importante nivel en la adoración.
Después de que el ser humano peca, se somete humildemente a Al-lah Todopoderoso y empieza entonces a tener esperanzas de que Él lo perdonará por su pecado. Esto hace que el corazón del ser humano se haga más cercano a su Señor.
Hay tres tipos de esperanza, dos son elogiados y uno es censurado:
1. Las esperanzas de una persona obediente que aspira a ganar la recompensa de Al-lah, Glorificado sea.
2. Las esperanzas de una persona pecadora que aspira a ganar la indulgencia de Al-lah, Glorificado sea.
3. Las esperanzas de una persona pecadora y negligente que aspira a ganar la indulgencia de Al-lah, Glorificado sea, sin ejercer ningún esfuerzo para ello. Esta es una falsa esperanza y deseo iluso que no engaña sino al que lo cobija, y no se considera de ningún modo verdadera esperanza en Al-lah, Glorificado sea. 

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