Ciertamente, el ser padres es una de las mayores alegrías que puede experimentar una persona, pero también conlleva una gran responsabilidad.
Uno de los principios esenciales que los padres deben comprender es que sus hijos son una prueba por la que serán llamados a rendir cuentas en Día del Juicio. Una vez que tomamos consciencia de este hecho, debe darse un cambio profundo en cómo nos relacionamos y cómo tratamos a nuestros hijos. Dice Al-lah (lo que en español se interpreta así):
• {Sepan que sus posesiones y sus hijos son una prueba. Dios tiene reservada junto a Él una recompensa inmensa} [Corán 8:28].
• {Sus bienes materiales y sus hijos son una tentación, pero Dios tiene junto a Sí una recompensa grandiosa} [Corán 64:15].
La palabra árabe que se usa en estas aleyas es fitnah, que se traduce como tentación o prueba.
Aquí, la prueba consiste en cómo educamos a nuestros hijos, cómo será nuestro trato hacia ellos, ¿los trataremos con bondad, amor y respeto? ¿Los educaremos dentro de los límites del Islam? ¿Los prepararemos para la otra vida y para el Paraíso? ¿O los educaremos en otro sistema de creencias y prácticas, otra religión o incluso sin religión?
Es triste ver que en la actualidad muchas personas fallan en cumplir con esta confianza que Al-lah les ha encomendado. Muchos intentan evadir su responsabilidad de diferentes maneras: algunos meten a sus niños en guarderías donde tienen que pasar la mayor parte del día, o contratan una niñera a tiempo completo para que se encargue de las necesidades emocionales y físicas de sus hijos; o les dan prioridad a otros asuntos en lugar de a sus hijos, como a su profesión, sus pasatiempos o sus amistades. Dedican su tiempo y esfuerzo en sus proyectos personales, dejando de lado a sus hijos, sin darles la atención y contención emocional que necesitan —porque no es suficiente con satisfacer sus necesidades físicas— lo que posteriormente deriva en serias consecuencias.
Muchos padres no se dan cuenta de que, al ser negligentes con sus hijos y fallar en esta prueba de Al-lah, se están perdiendo una oportunidad de oro para ganar una recompensa eterna. El Islam enseña que cumplir a cabalidad con nuestra responsabilidad como padres es una causa para entrar al Paraíso. Dijo el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “A quien tenga tres hijas a las que cuida, les provee lo necesario y con las que tiene misericordia, Al-lah lo hará entrar en el Paraíso sin lugar a dudas”.
La paternidad implica un gran esfuerzo y trabajo duro, pero es una de las tareas que más recompensas trae. La paternidad es, sobre todo, una prueba que tiene que ver con la paciencia, la generosidad, la compasión y el sacrificio. Dice Al-lah (lo que en español se interpreta así): {¿Acaso creen que van a entrar al Paraíso sin que Al-lah evidencie quiénes están dispuestos a combatir por Su causa y ser pacientes?} [Corán 3:142].
Si una persona supera con éxito una prueba, esas cualidades se consolidan y se arraigan en su ser. Estas son las cualidades de la fe que los padres deben esforzarse por alimentar no solo en sus hijos, sino también en ellos mismos. Es asombroso ver cómo, en el proceso de inculcar la fe en nuestros hijos, los padres también fortalecemos nuestra propia fe, lo cual nos acerca más a Al-lah y nos ayuda a comprender Su infinita sabiduría y misericordia.
- Sección:
Crianza islámica de los hijos


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