Para la mujer

  1. Para la mujer
  2. La mujer en el Islam vs. otras creencias

Prácticas sociales contra la dignidad de la mujer

Prácticas sociales contra la dignidad de la mujer
1908 687

Alabado sea Al-lah Quien nos Ha Guiado al Islam, y que Su paz y bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con sus familiares, Sahabah y demás seguidores.

A continuación, haremos un pequeño resumen sobre los derechos de la mujer en el Fiqh (jurisprudencia) Islámico; obviamente, estas cortas líneas no son suficientes para abarcarlo todo, en especial en estos días, en los cuales la mujer, su posición y derechos en la sociedad son el tema a tocar en todas partes; hecho que ha promovido que se hayan establecido y conformado organizaciones “feministas”, entidades que se encargaron de que los periódicos y revistas dedicaran secciones especiales en las que se exige el reconocimiento de la mujer como igual al hombre en todo el sentido de la palabra.
Todo lo que escriben en sus periódicos y revistas, o discuten en sus reuniones y conferencias respecto al Islam, está lleno de injusticia y perjuicios, pues acusan a esta gran religión de denigrar a la mujer y relegarla a una posición inferior a la del hombre, y de ser la piedra en el camino hacia la liberación total de la mujer y su adaptación a los cambios y retos de la sociedad moderna. Algunos musulmanes entusiastas que salen a la defensa del Islam contra estas falsas acusaciones, alegan la igualdad completa otorgada por el Islam a la mujer; sin embargo, tanto los que aseveran que el Islam es parcial hacia la mujer, como los que afirman que es igualitario en todo sentido, se equivocan.
Quien acusa al Islam de ser parcial e injusto con la mujer, o es un completo ignorante de la realidad y verdad el Islam, o simplemente es un enemigo acérrimo de la religión que, valiéndose de todos los medios más bajos, engaña a la gente lanzando alegatos falsos sobre el Islam. En cuanto a aquellos que afirman que la religión de Al-lah Concede una posición igualitaria a ambos sexos, también se equivocan; pues, aunque es cierto que existen muchas cosas en común entre el hombre y la mujer –como su humanidad indiscutible, por ejemplo– hay otros aspectos que marcan la diferencia y la razón de que unos seamos hombres y otros mujeres, factor que hace imposible e irracional pensar que haya una igualdad total o parcial entre ambos.
La pregunta ahora es: ¿cuál es la posición del Islam respecto al hombre y la mujer? El Islam establece que no hay preferencias de uno sobre el otro y que tampoco hay igualdad parcial entre los dos sexos, así que lo que afirma y promueve es una visión real y de equilibrio: somos humanos, tenemos derechos y obligaciones; pero existen diferencias entre ambos y esto no significan que unos sean superiores o inferiores, solo que estas diferencias hacen que nos complementemos recíprocamente, para que de esta manera se logre un balance perfecto en la vida. En este punto podemos afirmar que el Islam ha sido el primer sistema, por así decirlo, que en la historia de la humanidad ha establecido y fundamentado para la mujer derechos que puede ejercer libremente en la sociedad. Edouard Montet (orientalista suizo y traductor del Corán al francés) dijo: “Las reformas de Muhammad lograron alcances ilimitados, lo que le coloca a la par de muchos de los grandes que sirvieron con sus ideas y proyectos a la humanidad. El hecho de que Muhammad hubiese prohibido a sus contemporáneos la práctica cruel y bárbara de enterrar a las recién nacidas vivas por vergüenza, costumbre que por generaciones habían aplicado, hace que su nombre no pueda ser olvidado por la historia”. Este hombre, Edouard, no fue musulmán; sin embargo, eso no le impidió declarar la verdad como es.

No debemos olvidar que la mujer ha sufrido, a lo largo de la historia y en nuestros días también, la opresión, injusticia y humillación de los diferentes pueblos, civilizaciones y naciones; y que quede bien claro que no nos referimos a los musulmanes, nos referimos a Occidente, donde hasta hace unos cuantos años se discutía sobre el origen humano de la mujer; pues algunos de sus sabios alegaban que no era humana como el hombre y que no tenía alma, sino que era demoníaca o, en el mejor de los casos, su naturaleza era considerada como impura. Pero el Islam desde el comienzo mismo de la divulgación declaró todo lo contrario, aclarando y asegurando que ella y el hombre compartían la misma esencia en su origen humano, pues Al-lah la Creó a partir del mismo origen del hombre. Dice Al-lah, Elevado sea (lo que se interpreta en español): {¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os Ha creado a partir de un solo ser, del que Creó a su esposa e Hizo Descender de ambos muchos hombres y mujeres. Temed a Al-lah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. Por cierto que Al-lah os Observa.} [Corán 4: 1]

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